Género: Sinfónico
Director: SIR HOHN ELIOT GARDINER
Solistas: HILARY CRONIN, SOPRANO, SAM COBB, SOPRANO Y JONATHAN HANLEY, TENOR
Programa: “CANCIÓN DEL DESTINO” DE, BRAHMS Y SINFONÍA Nº 2, “LOBGESANG” DE, MENDELSSOHN
Sala Argenta
Crítica: Tomar contacto en el importante ciclo sinfónico del FIS con “The Constellation”, la ultima orquesta de un maestro de la música internacional, uno de los grades directores de todos los tiempos; desde el barroco hasta el romanticismo, experto en la interpretación de instrumentos de época, supone un hecho destacado de la programación de la edición.
Con un programa muy apetecible, por su novedad, sobre todo esa canción de Brahms, la primera vez que la escuchamos y que tanto coro, como orquesta y como no, director, Mister Gardiner, nos ofrecieron en papel de plata.
Música y poesía esta última expresada por la masa coral, con originalidad y grandiosa coordinación. Despiertan un poema de Friedrich Hölderlin, en el que se describe la diferencia de la paz en la que viven los dioses, mientras la vida es doliente en los seres humanos.
Una obra muy dentro de la expresión personal de Brahms, uno de los compositores románticos reconocibles, cada vez que son interpretados, aunque no sepas el autor en ese momento.
Fuerza dramática, que envuelve al auditorio como ya decimos una interpretación perfecta de todos.
Sir John Eliot Gardiner, destinó la segunda parte a interpretar con su orquesta la gran sinfonía Nº 2 de, Mendelsson. Sinfonismo de primera, coral impresionante, de un compositor del que podíamos decir es el hermano mayor del caballero británico, SIR Gardiner, aunque este sea alemán. Lo decimos porque ambos han sido niños prodigio y los dos son a la vez especialistas, cuyo merito va, del barroco al romanticismo.
La dos, segunda parte del concierto, es igual que la primera obra interpretada, sinfónico coral. Es una especie de canto a la libertad, según los historiadores. Sinfonía cargada de matices, pues en el fondo va contado una historia. Matices perfectamente expresados por una gran orquesta The Constellation” y un director inigualable magnifico, Sir John Eliot Gardiner. Expresada de forma especial con algunos miembros de la orquesta interpretando de pie cuando les tocaba y tres solistas, rescatados del coro. Dos sopranos y un tenor, Hilary Cronin, Sam Cobb y Jonathan Hanley, respectivamente La dieron un tono diferente con un conductor excepcional.
Un concierto sinfónico coral, para el cual hay muchos seguidores, que estuvieron de en hora buena, pues ofrecieron ciertamente perfección.
