En una decisión contra las clases medias, el BE ha impuesto que los topes máximos autorizados para los depósitos deben ser del 1,75% para los que de un año, el 2,25% para los de dos y el 2,75 por ciento para los de tres.
La instrucción dada por el Banco de España para limitar la remuneración de los depósitos a un máximo del 2,75% ha surtido ya efecto en un total de once entidades financieras. En este grupo se incluyen tanto las entidades físicas como las filiales de carácter virtual dependientes de éstas. El Banco de España ha comunicado a las entidades financieras que
La instrucción dada por el Banco de España para limitar la remuneración de los depósitos a un máximo del 2,75% ha surtido ya efecto en un total de once entidades financieras. En este grupo se incluyen tanto las entidades físicas como las filiales de carácter virtual dependientes de éstas. El Banco de España ha comunicado a las entidades financieras que los topes máximos autorizados para los depósitos deben ser del 1,75% para los que se constituyan a un año, el 2,25% para los de dos y el 2,75% para los de tres ejercicios.
Hasta el pasado viernes la mayoría de las entidades habían acatado ya esta decisión, aunque algunas como Banco Espirito Santo, con un 4,60% o ING Direct, con un 3,30%, superaban esa limitación. Fuentes financieras han explicado que las dos entidades no tienen por qué acogerse a las exigencias del Banco de España debido a que son sucursales y están adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos de sus países de origen. De hecho, ING ya ha anunciado que no tiene previsto cambiar sus porcentajes de rentabilidad.
No es la primera vez que durante esta crisis se pone en marcha la limitación de los depósitos. La anterior vicepresidenta económica, Elena Salgado, también limitó la rentabilidad para acabar con la guerra del pasivo, pero en aquella ocasión la mayoría de las entidades se saltó la norma al comercializar pagarés con altas rentabilidades. Por ello, en esta ocasión, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha extendido la limitación de las rentabilidades en los depósitos a otros productos como pagarés, bonos y cuentas corrientes.
Hasta el pasado viernes la mayoría de las entidades habían acatado ya esta decisión, aunque algunas como Banco Espirito Santo, con un 4,60% o ING Direct, con un 3,30%, superaban esa limitación. Fuentes financieras han explicado que las dos entidades no tienen por qué acogerse a las exigencias del Banco de España debido a que son sucursales y están adheridas al Fondo de Garantía de Depósitos de sus países de origen. De hecho, ING ya ha anunciado que no tiene previsto cambiar sus porcentajes de rentabilidad.
No es la primera vez que durante esta crisis se pone en marcha la limitación de los depósitos. La anterior vicepresidenta económica, Elena Salgado, también limitó la rentabilidad para acabar con la guerra del pasivo, pero en aquella ocasión la mayoría de las entidades se saltó la norma al comercializar pagarés con altas rentabilidades. Por ello, en esta ocasión, el gobernador del Banco de España, Luis María Linde, ha extendido la limitación de las rentabilidades en los depósitos a otros productos como pagarés, bonos y cuentas corrientes.





