Grave decisión judicial en Santander. La magistrada Mercedes Compostizo ha acordado este lunes dejar en libertad provisional a los dos primeros detenidos por el apuñalamiento mortal que este pasado sábado le costó la vida a V. M. A., un joven de 27 años y nacionalidad colombiana. A pesar de la extrema gravedad de los hechos, acontecidos en pleno centro urbano, la Fiscalía no ha solicitado el ingreso en prisión provisional de los implicados al considerar que aún no existen elementos suficientes para atribuirles de forma directa la autoría material de las puñaladas.
Como únicas medidas cautelares, la titular del Juzgado de Instrucción número 3 ha impuesto a los dos arrestados la obligación de comparecer semanalmente ante el tribunal, la retirada del pasaporte y la prohibición expresa de abandonar el territorio nacional. Asimismo, una tercera persona implicada en la trágica reyerta se ha entregado voluntariamente en las dependencias de la Jefatura Superior de Policía.
Batalla campal con armas prohibidas ante un pub
Los hechos se desencadenaron pasadas las cuatro y veinte de la madrugada frente al establecimiento ‘Ecstasy Night Club’, situado en el número 51 de la calle Santa Lucía. La víctima, que tenía vetado el acceso al local por un altercado previo con arma blanca, inició una discusión en el exterior que rápidamente derivó en una brutal agresión colectiva.
Según los testimonios vecinales y las imágenes de las cámaras de seguridad que ya obran en poder de la Policía Nacional, el fallecido fue rodeado por un grupo de individuos identificados por los testigos como pertenecientes a la etnia gitana. Lo que comenzó con un bofetón se convirtió de inmediato en una batalla campal donde se emplearon palos, navajas y una barra extensible.
La persecución y el linchamiento descendieron por la calle Gándara, donde la víctima recibió dos puñaladas, una de ellas bajo la axila izquierda. El joven caminó desangrándose hasta desplomarse junto a unos contenedores de basura en las inmediaciones de la Filmoteca de Cantabria, donde entró en shock y falleció debido a la grave hemorragia.
VOX exige medidas ante el negacionismo del bipartidismo
Este nuevo asesinato ha provocado una inmediata reacción política. La portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Santander, Laura Velasco, ha denunciado con firmeza la degradación del orden público, afirmando de manera tajante que «Santander ya no es una ciudad segura». Velasco ha censurado la actitud de las fuerzas del bipartidismo tradicional, a las que acusa de negar sistemáticamente una realidad delincuencial que ya es evidente para todos los vecinos.
Frente a la denuncia de VOX, el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha optado por restar importancia a la escalada violenta. Aunque ha confirmado que el caso se encuentra bajo secreto de sumario y que «no se descartan más detenciones» —dado que las grabaciones demuestran la participación de al menos otras tres o cuatro personas en la agresión—, Casares ha justificado lo ocurrido reduciéndolo a los «efectos del alcohol».
El delegado del Gobierno ha insistido en que estos incidentes «son una excepción», un argumento empleado de forma habitual por el Ejecutivo para intentar frenar la alarma social provocada no solo por este crimen, sino también por el reciente y peligroso suceso del pasado viernes, en el que otro individuo sembró el pánico blandiendo un machete por las calles de la capital cántabra.







