El discurso de la defensa a ultranza de la sanidad pública por parte de la izquierda cántabra salta por los aires en pleno periodo preelectoral. Según publica El Diario Montañés, la médica de familia investigada por la Inspección Médica tras las denuncias por bloqueo de agenda y uso de citas presuntamente falsas en el Centro de Salud de Vargas es la mismísima María Luisa Real, actual presidenta del PSOE de Cantabria y exconsejera de Sanidad durante la legislatura bipartita PRC-PSOE.
El escándalo se desencadenó tras la denuncia del equipo médico del Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de Los Castros, cuyos profesionales alertaron a la Gerencia del masivo desvío de pacientes del cupo de Real hacia las urgencias ante la imposibilidad de citarse con ella en consulta ordinaria. Además, salieron a la luz casos de usuarios que descubrieron consultas programadas a su nombre sin haberlas solicitado ni tener conocimiento alguno de las mismas.
El informe elaborado por el gerente de Atención Primaria, José María Pérez Ramos, y trasladado a la dirección del Servicio Cántabro de Salud e Inspección Médica, aporta evidencias que justifican la apertura de una investigación formal. La documentación revela que la máxima dirigente orgánica del PSOE cántabro tiene completamente ocupadas todas las citas de libre disposición hasta el límite actual del sistema, alcanzando febrero de 2027. Asimismo, el registro informático detectó movimientos y modificaciones en su agenda durante noches y fines de semana, a pesar de confirmarse que no dispone de red privada para conectarse de forma remota desde su domicilio.
A esta situación se suma la investigación sobre su llegada habitual pasadas las nueve de la mañana, las instrucciones al personal de admisión para forzar citas que posteriormente se transformaban de presenciales a telefónicas a semanas vista, y la alteración con antelación de actos programados para dar la apariencia de haber sido realizados e impedir que los pacientes pudieran anularlos.
Este grave caso de presunta picaresca para eludir la carga asistencial coloca directamente a la cumbre del Partido Socialista de Cantabria en el centro de la polémica, recordando la etapa en la que Real dirigió la Consejería de Sanidad y que acabó salpicada por irregularidades en la contratación del SCS. Mientras la presidenta del PSOE cántabro y su partido tratan de abanderar movilizaciones sobre el estado de la atención primaria, las informaciones publicadas por El Diario Montañés muestran a la líder socialista investigada por entorpecer presuntamente la atención presencial de sus propios pacientes, saturando las urgencias de Los Castros y retratando los vicios de la gestión del PSOE en el Servicio Cántabro de Salud.







