Estos complementos vitalicios equivalen al salario de un Director General y lo perciben durante el resto de su vida laboral. ¿No cobraron estos altos cargos buenos sueldos adaptados a su responsabilidad teórica mientras lo fueron?
UPyD Cantabria exigela desaparición de los complementes vitalicios que tienen los altos cargos de la administración de Cantabria, que han sido nombrados a dedo, que han trabajado durante dos años seguidos o más en cualquiera de las empresas públicas de la región.Estos complementos vitalicios equivalen al salario de un Director General y lo perciben durante el resto de su vida laboral.
Este privilegio se conoce irónicamente como el «nivel 33» de la Administración, y consiste en que cualquier funcionario que haya sido alto cargo político durante al menos dos años recibe un complemento salarial mensual cuando deja de serlo y se incorpora a su plaza, para mantener sus ingresos de alto cargo, independientemente del nivel administrativo que tenga en origen. “El nivel 33 representa un privilegio incomprensible que no tiene justificación y atenta contra los principios de igualdad y proporcionalidad, además de ser cuestionable moral y éticamente” declara elcandidato a la Presidencia de Cantabria, Román San Emeterio – Pedraja.
¿En qué se basaun privilegio que coloca a los funcionarios que han pasado por la política en el máximo nivel retributivo sin haber pasado por los procesos de promoción interna quecostosamenteafrontantodossus compañerosque no tienen la suerte –o no quieren tenerla- de estar bien relacionados con la cúpula de los partidos? ¿Acaso haber sido alto cargo supone un perjuicio permanente que deba ser compensado? ¿No cobraron estos altos cargos buenos sueldos adaptados a su responsabilidad teórica mientras lo fueron?
“La arbitrariedad del complemento es tan palpable como el acuerdo tácito absoluto entre los partidos con representación en Cantabria para mantenerlo”, concluyeSan Emeterio – P.





