Cuenta con una bóveda o cúpula impresionante compuesta por 144.000 ladrillos con un peso de 600 toneladas, cúpula, afirmó, fabricada en Talleres Obregón
El templo de la parroquia de San José Obrero, donde se venera a la Virgen Grande, fue el lugar elegido el pasado jueves para llevar a cabo el primero de una serie de actos que se van a desarrollar a lo largo del año con motivo de la conmemoración del 50 aniversario de la construcción de la iglesia de La Virgen Grande.El escritor y periodista, José Ramón Sáiz, presentó el libro titulado “50 años de la Iglesia de la Virgen Grande”, en cuyas páginas se recoge todo lo relacionado con su construcción y con las personas que intervinieron en ella. Ha sido editado y financiado por el Ayuntamiento.El escritor y doctor en Periodismo, José Ramón Saiz, tuvo a su cargo la intervención central del acto, señalando en primer lugar los agradecimientos al párroco, Jesus Fernández, a José Luis Barreda, que ha sido alma mater del proyecto y al primer teniente de alcalde, Pedro García Carmona, por apoyar el proyecto del libro en el que se recuerda que «hace cincuenta años Torrelavega recuperó el lugar histórico del origen de la villa y de la parroquia con la inauguración del templo de la Virgen Grande», añadiendo que «con la sabia decisión del párroco Teodosio Herrera se recuperó un lugar en el que estuvieron las piedras originarias del solar torrelaveguense».José Ramón Saiz improvisó un discurso en el que el tema central fue la «estabilidad de los párrocos ya que desde 1838 Torrelavega ha contado con cinco párrocos: José Manuel Sánchez Riancho, Ceferinio Calderón, Emilio Revuelta, Teodosio Herrera y Jesús Fernández, sin consideramos que el templo de la Virgen Grande es la continuidad de la iglesia vieja en la que siempre estuvo la morada de la Patrona de la ciudad», recordando que en 1970 el Obispado dividió Torrelavega en dos parroquias: La Asunción y la de San José Obrero.Dijo José Ramón Saiz que gracias a esa «estabilidad» se alcanzaron muchos logros: desde el Asilo a la iglesia de la Asunción o el templo de la Virgen Grande, además de otras iglesias o, en tiempos difíciles, la casa de Acción Católica en la calle Mártires.Destacó que cuando don Teodosio anunció que se construiría un templo sobre las ruinas de la Villa, afirmó que se haría por completo con los donativos de los fieles y así, peseta a pesetas, se lograron los 24 millones que costó el templo, que cuenta con una bóveda o cúpula impresionante compuesta por 144.000 ladrillos con un peso de 600 toneladas, cúpula, afirmó, fabricada en Talleres Obregón y que se instaló con gran ingenio en una etapa en la que todavía no existían grúas».José Ramón Saiz destacó los capitulos de la obra, desde los orígenes de la Villa hasta el anuncio, construcción e inauguración del templo el 15 de agosto de 1964, festividad de la Patrona de la ciudad. Afirmó que muchas fotos del libro se deben al buen hacer de Hilario Terán, propietario de Droguería Hilario, que como excelente fotógrafo realizó numerosas imágenes de la construcción del templo. Precisamente -afirmó.- en la Droguería de Hilario instaló don Teodosio su oficina de seguiiento de las obras al estar situada enfrente mismo del templo.Recordó a los sacerdotes, teniendo palabras de elogio para José López Hoyos, que además de sacerdote fue director del Instituto Marqués de Santillana y creo numerosos institutos en la entonces provincia de Santander; el organista José Luis Casta, el coadjutor Emilio Revuelta, Carlos Guerra, Fernando Meruelo, Aurelio Vigo y, en especial, Pedro Sandi y Amable Pelayo, de quien dijo «promovió una espiritualidad digna del mayor de los reconocimientos».Pidió, por último, que «desde el Ayuntamiento por encima de ideologías, se solicite a los dos parroquias el traslado de los restos de los fundadores de la Villa que se encuentran en la Asunción a su morada lógica del templo de la Virgen Grande al construirse sobre las ruinas de la vieja iglesia».Posteriormente, actuó el Coro Ronda Besaya, que deleitó a los presentes con algunas de las mejores canciones de su repertorio .A lo largo del año se llevarán a cabo otra serie de actos, que incluyen exposiciones, conferencias, conciertos y un acto religioso el 29 de noviembre que estará presidido por el Obispo.
CELEBRACIÓN DE LOS ACTOS
ESTA TARDE-NOCHE, a partir de las 20 horas, se presenta el libro»50 años del Templo de la Virgen Grande», nueva obra del escritor y doctor en Periodismo, José Ramón Saiz Fernández. La obra ha sido subvencionada por el Ayuntamiento de la ciudad y la tirada se entregará por la institución a la Parroquia para obrener fondos con su venta para obras sociales de Cáritas parroquial. El acto se celebrará en el mismo templo parroquial y tomarán la palabra el autor, el párroco Jesús Fernández y el primer teniente de alcalde, Pedro García Carmona.
ACTOS POR LAS BODAS DE ORO DEL TEMPLO
El concejal de Participación Ciudadana en funciones, Pedro García Carmona junto al párroco de la Iglesia de la Virgen Grande, Jesús Fernández y el representante de las Asociaciones de Mayores de Torrelavega, Ramón Edilla, ha dado a conocer algunos de los actos organizados para los próximos meses para conmemorar el 50 aniversario de la construcción de la Iglesia de La Virgen Grande.
El primero de estos actos, han anunciado, será la presentación, el jueves 11 de junio a partir de las 20.00 horas en la Iglesia, del libro de José Ramón Saiz: “50 años de la Iglesia de la Virgen Grande”, en cuyas páginas se recoge todo lo relacionado con su construcción y con las personas que intervinieron en ella. Y que ha sido editado y financiado por el Ayuntamiento. Finalizará la presentación del libro con una actuación del Coro Ronda Besaya.
Pero además, para conmemorar el cincuentenario de esta iglesia, se ha preparado un programa de actos que, según se ha avanzado, incluye exposiciones, conferencias, conciertos y un acto religioso el 29 de noviembre que estará presidido por el Obispo.Durante la presentación de este aniversario, tanto García Carmona como Ramón Edilla han incidido en la importancia de que ésta efemérides no pase desapercibida por la ciudad, dado que se trata de “un símbolo y un icono de Torrelavega”, y en que se conozca su historia como parte importante de la historia de la ciudad.
En este sentido, han recordado su ubicación en el solar de la Casa de Los Vega que fundaron la ciudad; su importancia arquitectónica, es obra del arquirecto Luís Moya o en la labor que han desarrollado en ella y para la ciudad personas como Teodosio Herrera, quién, han dicho, merece un reconocimiento a su labor.
Por último, Jesús Fernández, párroco de la Iglesia de la Virgen Grande, ha señalado durante la presentación de estos actos que “es un acto de justicia mirar hacia atrás y reconocer el trabajo de los que nos han precedido”.


