Santiago Abascal reafirma su firme batalla contra el Gobierno ilegítimo de Pedro Sánchez y la agenda globalista que ampara la invasión migratoria. El presidente de VOX ha confirmado que no acudirá este 12 de octubre al palco de autoridades en Madrid para la parada militar ni a la posterior recepción oficial en el Palacio Real, decidiendo trasladar la celebración del Día de la Hispanidad a la ciudad autónoma de Ceuta.
Una estratégica y contundente demostración de soberanía que Abascal protagonizará junto a Jordan Bardella, presidente de Agrupación Nacional y líder indiscutible del grupo Patriots en el Parlamento Europeo, en un gesto que consolida la gran alianza patriótica continental.
El desplazamiento a la plaza norteafricana tiene lugar además horas antes de la histórica estancia de los Reyes Don Felipe y Doña Letizia en la ciudad autónoma, un enclave sometido a una asfixia permanente por parte de Marruecos y al absoluto desamparo del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Frente a la tibieza de la agenda oficialista, Abascal ha subrayado la necesidad de arropar presencialmente a «los españoles que defienden la frontera que Sánchez ha abandonado», denunciando de nuevo el asalto masivo a la valla vivido a finales de julio.
Negativa a blanquear a un Ejecutivo acorralado
La decisión de Abascal ahonda en la línea marcada ya en 2025, cuando rehusó sentarse en la tribuna junto a un Ejecutivo salpicado por la corrupción e inmerso en continuas concesiones al separatismo y las fronteras abiertas. Siguiendo el ejemplo del año anterior —cuando prefirió presenciar el desfile entre el público soberano en la Plaza de Colón—, el líder de la formación patriótica vuelve a demostrar que no se puede fingir normalidad institucional ni compartir foto con quienes vulneran a diario los intereses de los españoles.
La presencia a su lado de Jordan Bardella añade una vertiente de contrapeso internacional determinante. El joven dirigente francés, llamado a ser una figura clave en el mapa geopolítico europeo, reforzará junto a Abascal la exigencia de un blindaje militar y normativo efectivo de las fronteras sur de Europa, antes de viajar a Madrid el próximo martes para participar en un acto conjunto de las fuerzas soberanistas.
Ceuta, bastión indiscutible de la resistencia nacional
Con este movimiento, VOX vuelve a colocar el foco mediático e institucional sobre la verdadera trinchera de la soberanía española. Frente a una administración central que gestiona la presión migratoria a golpe de cesiones ante Marruecos y con el reparto forzoso por las comunidades autónomas, la cumbre entre Abascal y Bardella en suelo ceutí deja un mensaje claro para La Moncloa y Bruselas: la integridad territorial de la Patria no se pacta en los despachos, se defiende a pie de frontera con prioridad nacional.





