Los transeúntes que se encontraban a la una y cuarto del mediodía de este jueves esperando para cruzar en el semáforo situado frente al Ayuntamiento de Santander fueron testigos de un brutal atropello después de que un conductor de 50 años perdiera el control del vehículo, subiera a la acera y arrollara a tres mujeres.
«Primero escuché el fuerte golpe, luego unos gritos y vi el coche empotrado contra un poste junto a una farola en pleno paso de peatones», relata Paco, uno de los testigos del accidente.
El conductor, que dio positivo en consumo de cocaína y cuenta con antecedentes penales por tráfico de drogas, terminó impactando contra el mobiliario urbano tras llevarse por delante a las víctimas, de 56, 74 y 82 años.
Las mujeres no pudieron esquivar la embestida. Una de ellas salió despedida a consecuencia del impacto, mientras que las otras dos quedaron atrapadas bajo las ruedas del vehículo. La más mayor sufrió un traumatismo craneoencefálico severo y permanece hospitalizada con pronóstico grave en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
«Es la que ha llevado lo peor porque tenía un golpe en la cabeza bastante fuerte», explican varios testigos presenciales.
La rápida reacción de quienes se encontraban en la zona resultó fundamental durante los primeros minutos. «Toda la gente que estaba allí ayudó a levantar el coche», aseguran. Dos agentes de la Policía Local que se encontraban en la plaza frente al consistorio coordinaron a los ciudadanos para desplazar parcialmente el vehículo y liberar a las heridas atrapadas.
Entre los presentes también había personal sanitario. «Dos personas se identificaron como médicos y otra aseguró que era enfermero para prestar atención sanitaria hasta que llegaron las ambulancias», cuenta otro de los testigos del suceso.







