La crisis interna en Atenea ya es imposible de ocultar. El think tank promovido por Iván Espinosa de los Monteros atraviesa un momento de fuerte desgaste tras una cadena de abandonos que no deja de crecer y que amenaza con vaciar de contenido el proyecto impulsado por el exdirigente de Vox.
Después de la salida de Fran Hervías, nuevas bajas golpean ahora la estructura territorial de Atenea. Entre las más relevantes destacan las de Pablo Cambronero, delegado en Sevilla, y Carlos Hermoso, delegado en Huelva, que decidieron desvincularse hace semanas ante el creciente malestar por la dirección que habría tomado la plataforma.
Fuentes próximas a antiguos integrantes aseguran que el descontento interno se ha disparado por la sensación de que Atenea ha dejado atrás su supuesto espíritu fundacional para centrarse en una estrategia política orientada a erosionar a Vox. “Muchos llegaron pensando que era un espacio para construir propuestas y unir sensibilidades del centro-derecha, pero se encontraron con otra cosa muy distinta”, explican.
La inquietud también se extiende entre los llamados “embajadores”, nombre con el que Atenea identifica a sus asociados. En las últimas semanas varios de ellos han abandonado discretamente el proyecto, convencidos de que la plataforma se ha convertido en un instrumento de confrontación política más que en un foro de reflexión.
Los críticos advierten además del impacto que esta estrategia podría tener en futuros procesos electorales. Consideran que intentar fragmentar el espacio político de Vox puede acabar favoreciendo a la izquierda, reproduciendo un escenario similar al de 2023, cuando la falta de entendimiento entre Partido Popular y Vox frustró la posibilidad de un cambio de Gobierno.
Ese temor empieza ya a proyectarse sobre las elecciones generales de 2027. Entre los exmiembros de Atenea crece la idea de que insistir en la división dentro del bloque de la derecha solo serviría para facilitar la continuidad de Pedro Sánchez en La Moncloa.
Algunos de los que han abandonado el proyecto hablan incluso de “decepción” y “engaño” tras comprobar la evolución de la iniciativa. Según sostienen, Atenea se presentó como una plataforma para sumar perfiles y generar propuestas de futuro, pero habría acabado derivando en un espacio dedicado a desgastar a uno de los principales actores del centro-derecha español.
La salida de dirigentes territoriales y la fuga silenciosa de asociados reflejan una fractura cada vez más profunda dentro del entorno de Espinosa de los Monteros, justo en un momento en el que la relación entre el expolítico y Vox atraviesa su peor etapa.
La ruptura total con Vox
La tensión entre Iván Espinosa de los Monteros y Vox terminó de estallar públicamente el pasado mes de marzo. El día 26, el exportavoz parlamentario reveló a través de su cuenta en X que la formación había iniciado un expediente para expulsarle definitivamente del partido.
Desde la dirección nacional de Vox aseguran que la medida fue impulsada por el órgano competente tras la denuncia presentada por un afiliado y remarcan que el procedimiento no guarda relación con otros expedientes abiertos anteriormente a dirigentes como Javier Ortega Smith o José Ángel Antelo.
Todo ocurrió pocos días después de que Espinosa de los Monteros reclamara públicamente la celebración de un congreso abierto a toda la militancia para debatir el rumbo estratégico del partido. Esa petición terminó cristalizando en un manifiesto impulsado por sectores críticos con la actual dirección de Vox y que, según sus promotores, ya habría superado las 1.500 firmas.




