Poco más de 2 horas antes de que se hubiera agotado el plazo y automáticamente se hubieran convocado elecciones. Agradeció la investidura con las palabras Visca Catalunya lliure.
Carles Puigdemont fue elegido anoche presidente de la Generalitat de Cataluña con 70 votos a favor (62 de su de su grupo, Junts pel Sí, y 8 de los diez diputados de la CUP), 63 votos en contra (de Ciudadanos, PSC, PP y Catalunya Sí que es Pot) y dos abstenciones (de la CUP). El nuevo presidente, que tomará posesión previsiblemente el próximo martes, asumió en su discuros de investidura lahoja de rutaindependentista aprobada por el Parlamento de Cataluña y diseñada por su antecesor en el cargo, Artur Mas. Pese a que la declaración independentista ha sido anulada por el Tribunal Constitucional, Puigdemont se comprometió a conseguir la ruptura con España en un plazo de 18 meses. Según dijo, el independentismo es un proyecto compartido por la sociedad catalana y cuenta con «una amplísima mayoría social».
Puigdemont adelantó que la prioridad de su Ejecutivo será construir «estructuras de Estado» como la hacienda propia, el banco central de Cataluña, una representación en el exterior y unas aduanas catalanas. Según explicó, esas instituciones se irán creando mientras avanza el proceso constituyente, que estará legitimado por una ley de transitoriedad que aprobará el Parlament de forma inmediata. De cara a cumplir su acuerdo con la CUP, formación que ha facilitado su investidura, Pugdemont anunció un plan de choque en el que se van a invertir 1.000 millones para luchar contra la pobreza, que incluye una renta mínima de inserción y el cumplimiento del derecho a la vivienda.
El presidente electo advirtió de que los meses que vienen «no serán fáciles ni cómodos» ni aptos «para cobardes», y se comprometió a impulsar negociaciones «con el Estado español» y con las autoridades europeas para la constitución del Estado catalán. Para esta misión, Puigdemont dijo contar con la plena colaboración del presidente saliente, Artur Mas, entre otros. «Iniciamos un proceso nada fácil y nada cómodo. Pondremos valor y coraje, pero no temeridad ni renuncias. Este proceso es imprescindible si queremos atender como toca a nuestros ciudadanos», señaló.
Según reflejan varios diarios, Puigdemont repitió en su discurso muchas de las ideas esgrimidas por Artur Mas en sus dos intentos de alcanzar la presidencia de la Generalitat el pasado mes de noviembre. Así, combinó en todo momento su defensa de la independencia con un discurso social, pensado especialmente para no incomodar a la CUP, partido de extrema izquierda del que dependerá de la gobernabilidad de Cataluña. En este sentido, apostó por construir «un país más justo, más equitativo, más preparado, y más saludable, un país que ofrezca más trabajo, de más calidad».
Anna Gabriel, portavoz de la CUP, dejó claro en su intervención que apoyo de su grupo a Junts pel Sí y a su candidato a la presidencia de la Generalitat está condicionado estrictamente a que se avance hacia la ruptura con España. «Tienes 18 meses», avisó a Puigdemont la representante de la CUP, que aprovechó su discurso para disculparse ante quienes acusan a la formación anticapitalista de haber renunciado a sus valores.
Según destacan algunos diarios, previamente a la intervención parlamentaria de Gabriel, un portavoz de la CUP compareció ante la prensa para defender el acuerdo alcanzado por esta formación para la investidura del candidato de JxSí, ante las críticas desatadas en el seno de la formación. En este sentido, el diputado Benet Salellas dijo que «la CUP ha enviado a la papelera de la historia a Mas y al pujolismo». Voces discrepantes, por el contario, indicaban que la organización «ha sido intervenida políticamente».
Tras la intervención del candidato a la presidencia de la Generalitat, Carles Puigdemont, tomaron la palabra los respectivos portavoces de la oposición en el Parlamento de Cataluña. Con matizaciones, los miembros de la oposición advirtieron al candidato de JxSí de la ilegalidad de la hoja de ruta hacia la independencia asumida en su discurso.
Inés Arrimadas, líder de Ciudadanos, atribuyó la decisión de Artur Mas de renunciar a la investidura a su «miedo a las urnas», ante la posibilidad de que Convergencia sufriera un descalabro en una repetición de las elecciones. La líder de la oposición sostuvo que Carles Puigdemont es una réplica de Mas, al compartir con su mentor su apuesta por el «desafío ilegal», su decisión de incumplir las «leyes democráticas» y haber omitido en su discurso cualquier alusión a la corrupción. «Es un presidente puesto a dedo. Más de lo mismo», dijo. Según Arrimadas, el peor bagaje de Mas ha sido el de dividir a la sociedad catalana, incluido el «cordón sanitario» creado en el Parlamento para que los diputados de la CUP no puedan votar nunca junto a los grupos contrarios a la secesión.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, pidió a Puigdemont que no continúe con la dinámica de Convergència de afirmar que hay legalidades diferentes, cuando sabe que hay una por encima de otra. «Al margen de la ley, no encontrará la comprensión ni solidaridad del PSC», subrayó el líder de los socialistas catalanes. Y añadió que si el nuevo Gobierno de Cataluña renuncia al camino de la independencia y quiere «de verdad servir al país, siempre tendrá a su lado al PSC».
El líder del PP, Xavier García Albiol, aseguró que el futuro de Cataluña se decidirá entre todos los españoles, y remarcó que si algo tiene que cambiar en España, se decidirá «entre todos». «No se va a permitir, mientras gobierne el PP en España, que nadie lleve a cabo un referéndum de secesión», afirmó. El líder popular, que calificó la jornada como «uno de los días más tristes para la dignidad de Cataluña», criticó también que Puigdemont no hiciera propuestas sobre empleo.
Lluís Rabell, dirigente de Catalunya Sí que es Pot, afirmó que la independencia es «una cosa demasiado seria para dejarla en manos de los independentistas», y añadió que JxSí debería entender que, gracias a candidaturas como la suya, «cada vez más personas apoyan el derecho a decidir el futuro político de Cataluña». En este sentido, Rabell defendió la posibilidad de un referéndum pactado con el Gobierno central. «Lo tendremos que pedir, igual que los escoceses, que lo tuvieron que pedir durante varios años».
Según anticipan algunos diarios, el líder de ERC, Oriol Junqueras, podría ser el único vicepresidente del nuevo Gobierno de la Generalitat, al frente del área económica y la hacienda catalana. Junqueras compartiría el núcleo duro del Ejecutivo, con Raül Romeva (área institucional e internacional) y Neus Munté (social). Jordi Jané podría repetir al frente de la cartera de Interior, y se incorporarían al Ejecutivo Dolors Bassa (Bienestar), Antoni Comín (Salud) y Josep Rull (Infraestructuras). Santi Vila pasaría Territorio y Sostenibilidad a Cultura, mientras que Meritxell Borràs dejaría Gobernación por Enseñanza.
El nombramiento de Carles Puigdemont como nuevo presidente de la Generalitat es hoy portada de todos los diarios, con titulares valorativos que destacan el carácter continuista de su discurso respecto al de su predecesor, Artur Mas. Así, EL PAÍS titula «Puigdemont mantiene la vía de Mas». EL MUNDOdice que»Puigdemont activa el plan de Mas y declara lapreindependencia». En esta línea, ABCtitula: «Puigdemont redobla el órdago independentista y promete coraje para romper con España». LA RAZÓN lleva a su portada el editorial, que titula: «España necesita un gobierno estable que garantice la unidad». Además, destaca: «El delfín de Mas impulsará la declaración rupturista».
En cuanto a los diarios editados en Cataluña, LA VANGUARDIA destaca que «Puigdemont se compromete a culminar el proceso soberanista». «Promete la ruptura», dice el diario en páginas interiores. EL PERIÓDICO,por su parte,titula: «Puigdemont acelera». «El Presidente pretende aplicar ya la declaración de ruptura del 9N», añade.
«Puigdemont relanza el proyecto independentista de Mas», destaca el diario económico CINCO DÍAS. EL ECONOMISTA subraya «La inversión se frenará en una Cataluña que sigue la ruta secesionista».
EL PAÍS 1,13-17/EL MUNDO, 1,6-9, 10/ABC 1, 6,7, 16-19/LA RAZÓN 1, 8,9, 14-18/EL PERIÓDICO 1,2-10/LA VANGUARDIA 1,10-16/CINCO DÍAS 28,29/EL ECONOMISTA 1, 32,33
El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, compareció ante la prensa anoche en el Palacio de La Moncloa tras escuchar el discurso del candidato a la presidencia de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont. En su declaración institucional, Rajoy aseguró que no permitirá ninguna ilegalidad ni que Cataluña incumpla la Constitución. Subrayó, en este sentido, que el programa separatista expuesto en el Parlamento catalán por Carles Puigdemont es igual al que expuso hace dos meses en la misma sede parlamentaria su antecesor en el cargo, Artur Mas, que fue anulado con posterioridad por el Tribunal Constitucional por considerarlo ilegal.
Rajoy señaló que «el discurso soberanista no ha cambiado pero, en estos dos meses, se ha constatado la fortaleza del Estado de Derecho y el funcionamiento de sus instituciones. Tenemos más instrumentos que nunca para defender nuestra unidad. Las principales fuerzas políticas estamos de acuerdo en ello y, cuando se han puesto en juego nuestras reglas de convivencia, los demócratas hemos sabido alejar nuestras diferencias para defender la unidad de la Nación». Por ello, «ante un discurso idéntico», el Gobierno «no permitirá que en un nación europea, civilizada, democrática, madura, avanzada y consolidada como España nadie se arrogue poderes ilimitados y sin control fuera de la Ley y de la democracia».
Mariano Rajoy informó de que antes de comparecer públicamente había hablado por teléfono con los líderes del PSOE, Pedro Sánchez, y de Ciudadanos, Albert Rivera. La conversación, según explicó, sirvió para reafirmar que los líderes de los principales partidos políticos se mantienen en la misma posición que hace dos meses, cuando el presidente promovió una ronda de contactos para apartar el asunto catalán de la campaña electoral de las generales. Rajoy constató que siguen de acuerdo en lo fundamental, la unidad de España, y que ante esta crisis no habrá discrepancias. El presidente del Gobierno intentó contactar también con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, pero no lo consiguió y lo intentará de nuevo hoy lunes.
En su intervención, Rajoy advirtió que aunque el Gobierno está en funciones, actuará con firmeza y contundencia si constata que alguna administración o institución del Estado, sea cual sea, intenta vulnerar los principios de la Constitución o las leyes en vigor. «Quiero recordar a todos los miembros del Parlamento de Cataluña que el Estado funciona siempre y que la democracia tiene la misma fortaleza de siempre, con independencia de que el Gobierno esté o no en funciones. Yo entiendo la política desde el diálogo y la ejerzo siempre desde la moderación; pero no me ha faltado ni me faltará firmeza y determinación para seguir defendiendo la unidad de España, la soberanía del pueblo español y la convivencia democrática que ampara nuestro proyecto común. Y el Gobierno sigue contando con los instrumentos que le brindan la Ley y el Estado de Derecho para defenderlos. Lo he hecho y lo seguiré haciendo porque es mi obligación como presidente del Gobierno y mi convicción como español».
EL PAÍS 18/EL MUNDO 1,9/ABC 20/LA RAZÓN 1, 20,21/EL PERIÓDICO 1,11/LA VANGUARDIA 1,17/ CINCO DÍAS 1,29/EL ECONOMISTA 1,34
Varios diarios, entre ellos EL PAÍS y ABC, destacan que Artur Mas reconoció ayer en la sede de CDC que dentro de la estrategia soberanista de su partido no conviene que haya un gobierno «fuerte» liderado por el PP. «No nos conviene un Gobierno así en Madrid», afirmó ante sus compañeros de partido, a los que explicó su decisión de retirar su candidatura a la presidencia de la Generalitat. «Aunque no confiemos en los otros, sabemos en carne propia que un Ejecutivo así provoca unas tensiones brutales que no permiten ni el diálogo, ni la negociación, ni el acuerdo. Ni le conviene a Cataluña ni le conviene a España», subrayó. Al hilo de estas palabras, los diarios interpretan que Artur Mas pudo sugerir un apoyo explícito de su formación al PSOE para evitar un Ejecutivo del PP presidido por Mariano Rajoy.
Desde el PSOE, informa en este caso ABC, se asume que el desafío independentista en Cataluña dificulta la posibilidad de que Pedro Sánchez pueda liderar la formación de un gobierno izquierdas, que tendría que contar necesariamente con Podemos, partido que defiende que los catalanes decidan su futuro político en un referéndum. El PP, por su parte, «redobla» los mensajes al PSOE para que asuma la posibilidad de apoyar un gobierno «fuerte y estable» presidido por Mariano Rajoy.
El vicesecretario de Organización popular, Fernández Martínez Maíllo, agradeció ayer el apoyo de los socialistas al presidente del Gobierno en funciones, tras la conversación telefónica sobre la cuestión catalana entre Rajoy y Pedro Sánchez, pero dijo esperar «algo más». «Es imprescindible que los partidos constitucionalistas estemos más unidos que nunca», subrayó Maíllo. Desde la dirección socialista, dice EL PAÍS, se remarca que Sánchez apoyará al PP en la unidad de España pero no en la investidura. Losbaronesdel partido recuerdan, en este sentido, la resolución del comité federal socialista contra un Ejecutivo popular.
EL PAÍS 18/ABC 22,23/LA RAZÓN 1,23/EL PERIÓDICO 11
INVESTIDO PRESIDENTE
Carles Puigdemontha sido investido poco más de 2 horas antes de que se hubiera agotado el plazo y automáticamente se hubieran convocado elecciones.
Sobre ls 22 horas los diputados han abandonado el hemiciclo del Parlamento,mientras se produce un corrillo en el centro del hemiciclo con Artur Mas, Carles Puigdemont, Carme Forcadell, Raül Romeva y Oriol Junqueras. Los últimos minutos quedan reflejados en esta pequeña crónica:
21:53.La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, levanta la sesión que ha investido al 130º presidente de la Generalitat de Catalunya, Carles Puigdemonto.
21:52.Suena el himno deEls segadorsen el Parlament de Catalunya
21:51.Puigdemont: «Solamente quiero agradecer vuestro apoyo. Lo intentaré hacer lo mejor posible.Visca Catalunya lliure»
21:50.Puigdemont: «Solamente quiero agradecer vuestro apoyo. Lo intentaré hacer lo mejor posible»
21:50.Carles Puigdemontsube al estrado para dedicar sus primeras palabras como president21:49Puigdemont dedica su primer saludo al ya expresident Artur Mas, antes de abrazarse significativamente con los líderes de CDC Josep Rull y Jordi Turull, de la CUP Anna Gabriel y de ERC Oriol Junqueras y Marta Rovira.
21:48.Carles Puigdemont se convierte en el 130º presidente de la Generalitat de Catalunya
21:47.CARLES PUIGDEMONT ES INVESTIDO NUEVO PRESIDENTE DE LA GENERALITAT DE CATALUNYA CON 70 VOTOS FAVORABLES, 2 ABSTENCIONES Y 63 VOTOS EN CONTRA
21:45.Los dos diputados de la CUP que han pronunciado la abstención han sido Gabriela Serra y Josep Manel Busqueta, mientras que el resto del grupo parlamentario ha dado el sí
21:41.La CUP ya ha avisado en la intervención de Anna Gabriel que darían 8 votos favorables a la investidura y 2 abstenciones, suficiente para que Puigdemont sea investido
21:39.Para ser investido president, Carles Puigdemont precisa el apoyo de la mayoría absoluta de la cámara catalana, es decir, 68 diputados
21:37.Se inicia la votación uno a uno de los 135 diputados del Parlament de Catalunya
SU INTERVENCIÓN
El candidato a presidir la Generalitat, Carles Puigdemont,ha afirmado que asumirá el cargo consciente de que seguramente será «más temporal que nunca», porque «los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles», y ha garantizado que se «dejará la piel» en seguir el plan de Artur Mas para lograr la independencia pues no es hora de «cobardes».En su discurso en el debate de investidura, Puigdemont ha pedido que se deje a un lado «el orgullo» para asumir «la dignidad», con el fin de culminar el proceso soberanista sin «cobardías» pero tampoco «temeridades», siguiendo la estela de su predecesor, Artur Mas.»No son épocas de cobardes, ni para temerosos ni para los flojos de piernas, ni para resignarse en la confortabilidad», ha dicho el todavía alcalde de Girona, que abandonará el cargo para ser presidente pese a que no era el candidato inicialmente. «Nos toca asumir responsabilidades aunque no sean las que te imaginabas; nos pasa a todos y al primero al president Mas», ha dicho.Puigdemont ha iniciado su intervención ante el pleno del Parlament pidiendo «perdón» a la ciudadanía por las tensas negociaciones con la CUP y ha afirmado que espera tener a Artur Mas a su «lado».Poco después de las 17.05 horas, tras saludar uno a uno a los consellers del gobierno en funciones que esperaban en su bancada el inicio del pleno y fundirse en un abrazo con un Mas que ha sido recibido con aplausos por los diputados de Junts pel Sí (JxS).
Ha celebrado el «buen acuerdo» alcanzado ‘in extremis’ con la CUP, que permite no sólo «salvar la investidura» sino también garantizar la estabilidad del nuevo Govern, porque sin ella «la legislatura no habría servido de nada».El candidato ha garantizado que empezará a caminar «a la luz» de la declaración rupturista del 9 de noviembre para «iniciar el proceso para constituir un estado independiente en Cataluña».Y ha subrayado que se tomarán «decisiones soberanas», aunque con «voluntad permanente de diálogo y negociación» con el Estado, la UE y la comunidad internacional.Así, Puigdemont ha querido dejar claro que el programa de su Govern será el mismo que el de Artur Mas: «El candidato no es el mismo, el programa sí», ha aseverado.
Unos compromisos «inalterables» que forman parte de un proceso «nada fácil», pero ante el que Puigdemont ha garantizado «valor y coraje», sin «renuncias» pero tampoco «temeridades».Puigdemont ha elogiado a Mas en varios momentos de su discurso y ha admitido que no hubiera aceptado el reto si no supiera que lo tendrá a su «lado». En este punto, ha señalado que asumirá el cargo consciente de que seguramente será «más temporal que nunca», porque los momentos irrepetibles necesitan liderazgos irrepetibles».Puidemont ha prometido que se «dejará la piel», tanto ante los que lo voten para la investidura como los que se opongan, y ha avisado que exigirá el mismo compromiso a los que le acompañen en el proceso soberanista, «como ha hecho el president Mas».El candidato ha señalado que el proceso soberanista es un «proyecto coral» que no interpela no sólo al Govern sino también al Parlament y a la ciudadanía.Asimismo, ha reclamado tener la «máxima dignidad del momento» que vive Cataluña: «La dignidad construye la personalidad como el orgullo tiende a destruirlo. Dejemos el orgullo y cojamos la dignidad», ha concluido.
©GrupoDiariocrítico
A primera hora de esta tarde, el presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, se ha reunido en Palau con miembros de Convergència y el partido ha convocado una ejecutiva en su sede.
Con esta fórmula planteada a última hora, Artur Mas abandonaría la presidencia después de las intensas negociaciones tras la negativa de la CUP a investirle.
Ante este nuevo escenario, solo se podrá investir un presidente en una primera vuelta y para ello se necesitará la mayoría absoluta de los diputados; de los diez diputados de la CUP, tendrían que dar al menos seis síes y cuatro abstenciones.
LA NOTICIA Y SU REPERCUSIÓN EN LA PRENSA
Artur Mas anunció en la tarde de ayer su renuncia a ser reelegido presidente de la Generalitat de Cataluña. Su lugar lo ocupará el actual alcalde de Girona, Carles Puigdemont, tras el acuerdo de última hora alcanzado entre Junts pel Sí y la CUP, que desbloquea la situación política catalana y evitain extremisla repetición de las elecciones autonómicas. En una comparecencia ante la prensa celebrada en el Palacio de la Generalitat, Mas explicó que da «un paso a un lado» para propiciar el acuerdo de investidura y se pone «a disposición del Parlamento de Cataluña para lo que se me pida en el futuro». «Yo no quiero cargos, o presidente o expresidente, y tan digno es ser presidente como expresidente», afirmó el líder de CDC, quien recalcó, no obstante, que no se retira de la política, sino que seguirá en activo apoyando el proceso independentista. En su comparecencia, Mas admitió que la decisión es «dolorosa» pero que está convencido de que su renuncia es positiva para el proceso independentista y para Cataluña. «El país, lo primero», dijo.
El «paso al lado» de Mas posibilita que hoy mismo, en un pleno de urgencia del Parlamento catalán convocado para las cinco de la tarde, a punto de expirar el plazo legal, Carles Puigdemont sea investido presidente por mayoría absoluta con el apoyo de JxS y la CUP. Puigdemont, periodista de 54 años, alcalde de Girona y presidente de la Asociación de Municipios por la Independencia, es uno de los investigados por la Audiencia Nacional por haberse sumado a la declaración independentista del Parlamento catalán del 9 de noviembre. La prensa recuerda que en 2013, en un discurso pronunciado ante la Asamblea Nacional Catalana, acabó asegurando que «los invasores serán expulsados de Cataluña».
Como contrapartida a la renuncia de Mas, la CUP se compromete a no sumar sus votos a los de las formaciones no independentistas del Parlamento catalán y a que dos de los diez diputados de la su formación colaboren con el grupo de JxS para asegurar la «estabilidad» del Gobierno. Así las cosas, la CUP no podrá votar junto al resto de la oposición en asuntos que comprometan la continuidad del Gobierno. En otros casos, solo podrá abstenerse, lo que asegura la mayoría al Ejecutivo. Además, al menos dos diputados de la CUP, los más críticos con el acuerdo, renunciarán a su escaño y serán sustituidos. La formación anticapitalista, en una nota hecha pública, reconoce «haber cometido errores en la negociación». En este sentido, Mas subrayó en su intervención que «aquello que las urnas no nos dio directamente se ha corregido a través de la negociación», enmarcando el gesto de la CUP en el contexto de la «asunción de sus errores».
El pacto entre JxS y la CUP para investir a Carles Puigdemont, según recuerdan los diarios, vuelve a poner en funcionamiento la denominadahoja de rutasoberanista y el plan de choque social. El nuevo Gobierno deberá aprobar en un mes tres leyes para avanzar hacia la independencia, que el Parlament prevé declarar en 18 meses.
En su cuenta de Twitter, el líder de ERC, Oriol Junqueras, dio ayer las gracias «a todos» por el acuerdo alcanzado, «y sobre todo a un gesto que pasará a la historia», dijo, en referencia a la renuncia de Artur Mas. «Próxima estación, independencia», concluyó. En la misma línea y por el mismo medio, el diputado de JxS, Raül Romeva señaló: «Son las grandes decisiones las que hacen grandes los momentos. No ha sido fácil, para nadie. Doy fe. Estamos aquí para hacer un salto colectivo en la historia».
La ANC y Òmnium Cultural, por su parte, también se felicitaron por el acuerdo alcanzado. En un comunicado, esta última asociación celebró que gracias al «sentido de país» habrá un Ejecutivo catalán «fuerte» que impulse la hoja de ruta hacia la independencia.
Por parte de los partidos constitucionalistas, el líder del PP en el Parlamento catalán, Xavier García Albiol, declaró que Artur Mas «se ha marchado matando», y tildó el acuerdo como «una victoria de la CUP, que sitúa Cataluña en manos de la extrema izquierda». Debido a ello, añadió Albiol, «Cataluña y España necesitan un Gobierno fuerte que tenga la capacidad de manera rápida e inmediata de responder al desafío separatista que va a provocar el nuevo Gobierno catalán». La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, por su parte, se mostró «sorprendida» por un acuerdo «que supone la victoria de la CUP, que se ha acabo imponiendo». No obstante, subrayó, «el Gobierno de la nación es fuerte y hará cumplir la ley». «Con la soberanía de España y la unidad nacional no se puede mercadear», afirmó apelando a la «responsabilidad» del PSOE.
El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, calificó de «espectáculo» el acuerdo alcanzado por JxS y la CUP y denunció que «la presidencia de la Generalitat se ha subastado por el intento de CDC de ganar tiempo».
La dirección de Ciudadanos tildó de «patética» la designación de Puigdemont. Albert Rivera comentó en Twitter: «Mas sigue, pone a Puigdemont de presidente, tendrá investidura con dos tránsfugas de la CUP para seguir dividiendo a los catalanes». La líder de Ciudadanos en Cataluña, Inés Arrimadas, afirmó que JxS «anula a la CUP», y acusó a a Puigdemont de ser un «representante de quienes se niegan a luchar contra la corrupción».
El líder de Catalunya Sí que Es Pot, Lluís Rabell, insistió en la necesidad de un referéndum y señaló que la decisión de Artur Mas forma parte de una «operación para recomponer a una CDC en crisis y en caída libre».
En un comunicado, Podemos indicó: «Respetamos la trayectoria política de la CUP pero no entendemos ni compartimos el acuerdo, puesto que profundiza en la vía unilateral e independentista que no ganó las pasadas elecciones».
El Gobierno central hizo público un comunicado nada más conocerse el acuerdo alcanzado por JxS y la CUP para la investidura de un nuevo presidente de la Generalitat. En el mismo, el Gobierno garantiza el cumplimiento de la ley a y apela a que el próximo Ejecutivo central cuente con una amplia base parlamentaria que defienda los derechos de los españoles y haga frente al desafío independentista. Según el Ejecutivo, «no hay mayoría parlamentaria que pueda amparar o justificar actos ilegales o la pretensión de romper la soberanía nacional expresada en la Constitución». «El Gobierno», prosigue la nota oficial, «quiere hacer un nuevo llamamiento a la responsabilidad de los dirigentes de Cataluña para que pongan fin a la estrategia de división y fractura de la sociedad catalana y dediquen sus esfuerzos a buscar solución a los problemas de los ciudadanos en vez de generar nuevas tensiones». Asimismo, traslada a las distintas fuerzas políticas «la necesidad de que el próximo Gobierno de España cuente con una amplia base parlamentaria que garantice la estabilidad y la capacidad para defender con solvencia y eficacia el derecho de todos los españoles a decidir sobre su país, y hacer frente al desafío independentista».
Casi todos los diarios hacen de este comunicado del Ejecutivo una lectura en clave de política nacional. En este sentido, ponen de relieve que el Gobierno de la nación intenta utilizar el «revitalizado» desafío soberanista en Cataluña para «presionar» al PSOE de forma que apoye una mayoría estable que permita «enfrentar» la situación. Así, según indica EL PAÍS, ya en los últimos días, cuando no se aventuraba el acuerdo en Cataluña, Rajoy y otros dirigentes del PP habían insistido en la idea de que es preciso un Gobierno fuerte que garantice la unidad de España. El presidente en funciones ha recordado en numerosas ocasiones que 250 diputados de los 350 que componen la Cámara baja coinciden en esa defensa de la España constitucional para sugerir un pacto con el PSOE y Ciudadanos sobre ese mínimo.
EL MUNDO también señala que Mariano Rajoy tiene desde anoche «un argumento potente» para apuntalar el mensaje que ha venido lanzando desde el 20-D a favor de una gran coalición constitucionalista que plante cara al reto catalán. En esta línea, LA RAZÓN, subraya que Rajoy centrará su investidura en la unidad de España, con el convencimiento de que la reactivación del proceso independentista catalán limita las posibilidades del socialista Pedro Sánchez para configurar un gobierno con Podemos. De hecho, destaca el diario, el PSOE «guarda silencio a la espera de redefinir su estrategia», puesto que la situación creada en Cataluña aumenta las incógnitas y dibuja un posible cambio de rumbo.
LA VANGUARDIA, por su parte, señala que la Moncloa «apremia» al PSOE a un pacto de gobierno frente al «desafío soberanista». EL PERIÓDICO dice que Rajoy «quiere un gobierno amplio para poder parar elproces».
Varios diarios recuerdan, además, que el Ejecutivo, pese a estar en funciones, puede utilizar la Ley del Gobierno para hacer frente jurídicamente al «desafío independentista» e incluso aplicar el artículo 155 de la Constitución, una vez que esté constituido el Senado.
La renuncia de Mas y el acuerdo entre JxS y la CUP para favorecer la investidura de Carles Puigdemont acapara la portada de todos los diarios. Así, EL PAÍS señala en portada que «Mas se va para avivar la secesión». «Los independentistas sacrifican a Mas en un intento de resucitar su órdago», indica este diario en páginas interiores. EL MUNDO señala, en esta misma línea: «Los soberanistas apartan a Mas para salvar el desafío ilegal al Estado». ABC destaca que «los antisistema le ganan el pulso a Mas», y añade que «el proceso fulmina a su promotor». Según «LA RAZÓN», «CDC fuerza la salida de Mas para mantener el poder».
«Mas tira la toalla», titula EL PERIÓDICO, para resaltar en páginas interiores, «Mas se va pero somete la CUP». Según LA VANGUARDIA, «Mas se aparta y cede el paso a Puigdemont para evitar elecciones». «Ni Mas ni marzo», añade el diario para destacar que no será necesario repetir las elecciones autonómicas.
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