PP y Podemos siguen siendo, además, los partidos que más amplio rechazo generan entre la ciudadanía (52% y 37%, respectivamente), pero también los que cuentan con un núcleo duro de votantes más fiel.
Según la encuesta de Metroscopia que hoy publicaEL PAÍS,si las elecciones generales tuviesen lugar ahora mismo, el resultado que parece más probable sería un doble empate: en cabeza, quedarían prácticamente igualados PSOE y PP, con un 23.5% y un 23.1%, respectivamente. A alguna distancia, se situarían Podemos y Ciudadanos, separados por dos puntos (18.1% y 16.0%). IU completaría el quinteto de partidos de ámbito estatal con un 5,6% de los votos. Así las cosas, el escenario de un empate a cuatro que apuntaban anteriores sondeos se disipa del horizonte y las fuerzas tradicionales empiezan a desmarcarse de las emergentes. Socialistas y populares se alternan mes a mes en primera posición, y la perspectiva de una coalición aparece ya como inevitable. Podemos, mientras, sigue en descenso. Pierde más de tres puntos respecto al sondeo de junio, y 10 respecto a enero, cuando consiguió un pico del 28%. Su candidato, Pablo Iglesias, es el peor evaluado, después de Mariano Rajoy. Una vez más, solo Albert Rivera, de Ciudadanos, logra un saldo positivo. PP y Podemos siguen siendo, además, los partidos que más amplio rechazo generan entre la ciudadanía (52% y 37%, respectivamente), pero también los que cuentan con un núcleo duro de votantes más fiel. PSOE y Ciudadanos son objeto de un rechazo mínimo (13% y 7%) y tienen el abanico de simpatizantes más amplio, pero también un electorado que tiende a ser más volátil.
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