Pese a que la mayoría de los encuestados no ve realistas las propuestas políticas de Podemos, la intención de voto se inclina hacia la formación liderada por Iglesias porque los ciudadanos no confían en los partidos tradicionales.
Pese a que la mayoría de los encuestados no ve realistas las propuestas políticas de Podemos, la intención de voto se inclina hacia la formación liderada por Iglesias porque los ciudadanos no confían en los partidos tradicionales. Así un 42% de los entrevistados atribuye el éxito de Podemos a la decepción y el desencanto con el resto de formaciones. El sondeo muestra un hundimiento del apoyo al PP (23,9 puntos menos que en los comicios de 2011) por el profundo malestar de sus votantes, que se manifiesta en un índice de abstención de sus electores próximo al 20%. El desencanto ciudadano perjudica en menor medida al PSOE, que descendería desde el 28,7% de los votos logrados hace cuatro años al 26,2%.
Los fundadores de Podemos se muestran prudentes ante los buenos resultados para la formación que pronostica el sondeo publicado por EL PAÍS. «Desde que lanzamos la iniciativa y desde las elecciones europeas hay una tendencia clara», razona Iñigo Errejón. Y la clave de esa tendencia, según su análisis, es que España se encuentra «en un tiempo político en descomposición». La crisis del bipartidismo, los casos de corrupción que alcanzan a las dos principales fuerzas políticas (PP y PSOE) o el escándalo de las tarjetas black de Caja Madrid, que afecta también a IU, contribuyen a generar un clima en el que destaca «una sensación de cambio en el que lo viejo no va a dar más de sí». «Estamos en el filo de dos épocas. Estamos en un momento tan grave que cada vez nos preguntamos en qué nuevo capítulo de podredumbre nos encontramos», señala Errejón.
EL PAÍS 1, 14-16





