Más de 10.000 personas se concentraron este miércoles en la plaza del Ayuntamiento de Santander en respuesta a la convocatoria nacional impulsada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en solidaridad con la ciudad autónoma de Ceuta. La multitudinaria asistencia obligó a cortar el tráfico en los accesos al centro de la capital en un acto que reunió a miles de ciudadanos y a destacadas autoridades políticas.
Entre un mar de banderas de España y de la ciudad autónoma, la plaza resonó con cánticos unánimes como «España unida, jamás será vencida», «Ceuta no se vende, Ceuta se defiende» e «Invasores, expulsión». El descontento popular se tradujo también en constantes proclamas contra el Ejecutivo central, con gritos de «Pedro Sánchez, dimisión» y «Gobierno, dimisión», acompañados por pancartas con lemas como «No a la invasión. Defiende Ceuta. Defiende España» o «Más muros, menos moros».
Tensión durante el acto institucional
La cita estuvo marcada por la tirantez en el momento de la lectura del documento oficial. La alcaldesa de Santander y vicepresidenta de la FEMP, Gema Igual, procedió a leer las exigencias del manifiesto ‘Todos somos Ceuta’ en las puertas del Consistorio, donde se reclama al Ejecutivo central financiación extraordinaria para la ciudad autónoma, el refuerzo de los medios de seguridad y el retorno efectivo de quienes cruzaron ilegalmente la frontera.
Sin embargo, el tono del texto y el desarrollo del acto provocaron el descontento de parte de los manifestantes, que respondieron con atronadores abucheos y pitos dirigidos a la regidora. Pese a los intentos de cargos locales y regionales del Partido Popular por amortiguar la protesta e imponer aplausos, la bronca dejó al descubierto el malestar de un sector de la ciudadanía con el papel asumido por la corporación municipal.
Representación política y protestas hasta la noche
Al acto asistieron la presidenta autonómica, María José Sáenz de Buruaga, junto a miembros de su Gobierno, los expresidentes regionales Miguel Ángel Revilla y José Joaquín Martínez Sieso, así como una nutrida representación de cargos de VOX y del PRC.
Tras la lectura oficial, aunque una parte de la concurrencia se retiró, miles de manifestantes permanecieron concentrados frente al Ayuntamiento prolongando los cánticos de protesta y los gritos de «Fuera» hasta pasadas las 21:30 horas.




