LA RAZÓN también ve a Alfonso Alonso «en el nuevo encaje de piezas y como solución para mejorar la comunicación política».
EL PAÍSdestaca en su información de apertura que «los cambios de Rajoy restarán poder a la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, y a la secretaria general del partido, Dolores de Cospedal. El diario indica que el presidente ha ofrecido a Cospedal entrar en el Gobierno y mantener la Secretaría General del partido, pero con otra estructura organizativa, que incluirá la figura de un coordinador general. Asimismo, siempre segúnEL PAÍS, nombrará un jefe de campaña y un portavoz del partido.
Tanto para reforzar la comunicación en La Moncloa como para coordinador general del PP,EL PAÍSapunta el nombre del actual ministro de Sanidad, Alfonso Alonso.LA RAZÓNtambién ve a Alfonso Alonso «en el nuevo encaje de piezas y como solución para mejorar la comunicación política».
Por su parte,EL ECONOMISTAdice que «parte del Gobierno pide a Rajoy nombrar a García-Margallo vicepresidente económico». El diario señala también que en el Ejecutivo «se empieza a hablar» de la posible salida de Montoro de Hacienda.
En otro orden de cosas,EL MUNDOinforma que Nuevas Generaciones han advertido de que el PP ‘ha desconectado’ de los jóvenes’ y le pide más ‘regeneración’. Para revertir este proceso apuesta por regenerar la organización y por abrir debates sobre posibles primarias, listas abiertas y limitación de mandatos.
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JUEVES, POSIBLE SALIDA A LA CRISIS
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha convocado este jueves el Comité Ejecutivo Nacional del PP para anunciar los cambios que va a acometer en el partido tras el retroceso electoral que ha sufrido la formación en las elecciones autonómicas y municipales del 24 de mayo, según han informado fuentes ‘populares’.
Después de los comicios, destacados dirigentes y ‘barones’ del PP exigieron cambios para afrontar las elecciones generales de finales de año y el propio Rajoy señaló públicamente que haría esos cambios tanto en el Gobierno como en el partido.
En las últimas semanas, ha guardado un gran hermetismo al respecto y solo se ha limitado a decir que lo hará antes de que acabe el mes de junio. El pasado jueves en Bruselas incluso quiso enfriar las especulaciones en relación a los cambios en su gabinete y pidió «no generar tanta expectativa» porque no se cambiarán las políticas.
Según destacaABC, la semana que comienza podría ser decisiva para que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, realice los cambios anunciados en el seno del Ejecutivo y en la organización del PP. Aunque Rajoy ha mantenido absoluta discreción sobre el alcance de los cambios que ha anunciado, añade el diario, no es descartable que serescatepara responsabilidades nacionales a algunos políticos con muy buena actuación en la vida municipal o regional, que fueron apartados del poder tras las elecciones del 24-M. En esta situación se encuentran decenas de dirigentes populares, entre los queABCcita a Javier Maroto, alcalde de Vitoria hasta el sábado, o Xavier García Albiol, exalcalde de Badalona.
EL PAÍS, por su parte, también considera que esta semana podría ser decisiva para que Rajoy resuelva el»enigma»de la crisis de Gobierno, en el que posiblemente «tocará al núcleo duro de su entorno», que en todo caso, «saldrá reforzado».
EL MUNDOyLA VANGUARDIAdestacan, por su parte, que el presidente del Gobierno pidió a los ministros agrupados en elautodenominadoG-8 (Jorge Fernández, Ana Pastor, José Manuel García Margallo, José Manuel Soria, José Ignacio Wert, Rafael Catalá, Isabel García Tejerina y Miguel Arias Cañete) que suspendieran una cena que ya tenían prevista para después del 24-M, puesto que temía que pudiera malinterpretarse debido a la delicada situación interna que atraviesa en la actualidad el PP y los rumores surgidos sobre cambios en el Ejecutivo y en el partido. Sobre todo, añadeEL PAÍS, porque para nadie es un secreto que estos miembros del Ejecutivo mantienen una relación algo fría con la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, sobre cuya labor tienen algunas objeciones. A estas alturas, no obstante, lo único que parece claro es que Rajoy cambiará a José Ignacio Wert como ministro de Educación, concluye el diario.
En otro orden de cosas,ABCafirma que la negociación de pactos entre partidos perdedores en las elecciones del 24-M, que ha excluido a la lista más votada en muchos municipios de España, ha encendido las alarmas en la sede del PP, pero también en La Moncloa, donde temen que la inestabilidad en las instituciones comprometa la recuperación económica recién iniciada. Por eso, el Grupo Popular en el Congreso quiere desempolvar ahora la propuesta de reforma electoral que Rajoy planteó en el verano de 2014, y el PSOE rechazó entonces. En el PP creen que una vez pasadas las elecciones sería un buen momento para tramitar esta modificación e introducir mecanismos de modo que gobierne el partido más votado o se establezca como obligatoria la segunda vuelta electoral, siempre con el consenso entre los principales partidos.
EL PAÍS 15/EL MUNDO 12/ABC 2,18-20/LA VANGUARDIA 18


