Raquel, que no entregó el arma del crimen hasta 30 horas después de la muerte de la presidenta de la Diputación —según ella, sin saberlo—, fue detenida la mañana del miércoles 14 de mayo, después de entregar en la noche del martes 13 el revólver.
Según informa El Diario de León, efectivos de la Policía Judicial de la Policía Nacional y un equipo de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev) registraron ayer el inmueble en el que residía hasta su detención Raquel Gago, la agente de la Policía Local imputada en el crimen de la presidenta del PP en León, Isabel Carrasco, pero no hallaron nada relevante a la semana del crimen y seis días después de conocerse su implicación.
Raquel, que no entregó el arma del crimen hasta 30 horas después de la muerte de la presidenta de la Diputación —según ella, sin saberlo—, fue detenida la mañana del miércoles 14 de mayo, después de entregar en la noche del martes 13 el revólver. Tras su declaración volvió a quedar en libertad hasta que el viernes la jueza decidió enviarla a prisión. Esto ocurrió cuatro días después del suceso. Fuentes judiciales advirtieron ayer a este periódico de que la decisión de mantenerla en libertad, pese a la imputación policial, correspondió a la Policía y no a la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de los de León.
El registro se inició pasado el mediodía y concluyó a las 16.13 horas. Seis agentes de la policía nacional custodiaron el acceso al inmueble, sito en la calle Amigos del País y aguardaron pacientemente la aparición de los agentes de la Policía Judicial, los primeros en bajar al portal poco antes de las cuatro y cuarto de la tarde.
Posteriormente un vehículo policial con las lunas tintadas accedió por el garaje del bloque de viviendas a su interior, para proceder a devolver a la sospechosa a su punto de partida. Pudo apreciarse, no obstante, que Raquel viajaba en el asiento central, con una chaqueta oscura que pudiera ser de color azul marino y una capucha que le cubría la cabeza para protegerse de las cámaras fotográficas y de los reporteros de televisión.
Poco material
Los agentes se llevaron documentos en un archivador, un ordenador y varias memorias USB, «nada relevante», según las primeras indagaciones. El registro es el primero que se produce en el piso de Raquel Gago y el tercero de la investigación, tras los dos realizados en la vivienda de Triana Martínez, en el mismo barrio, a unos 500 metros de distancia del que ayer era inspeccionado por los investigadores.





