La sentencia, promovida por UGT, da por demostradas “bastantes averías” en el vehículo y muestra su sorpresa por la dura sanción al trabajador
El Juzgado Social 3 de Santander ha revocado una sanción grave de 15 días de suspensión de empleo y sueldo a un mecánico de Transportes Urbanos de Santander (TUS), al que la empresa acusó de negligencia y de haber provocado el choque frontal de un autobús contra un muro en los talleres de Cajo, cuando el propio trabajador había demostrado con fotografías y documentación el mal estado del vehículo.
La sentencia judicial, rubricada por el magistrado Pablo Rueda Díaz de Rábago y promovida por una demanda del sindicato UGT, desvincula al trabajador sancionado del accidente de un autobús aparcado en los talleres que se puso en marcha de manera súbita y chocó frontalmente contra un muro situado apenas a un metro del vehículo.
Según el fallo judicial, pese a que el trabajador del TUS presentó en su defensa fotografías y documentos de que había “bastantes averías de unos cuantos autobuses que podrían explicar la súbita marcha del siniestrado”, la empresa decidió sancionarle porque, según sus argumentos, el vehículo disponía de bloqueo de frenos con las puertas abiertas, con lo que sólo se pudo poner en marcha porque “el trabajador accionó indebidamente y de modo negligente el acelerador”.
Además, la sentencia da por demostrado que la superficie donde estaba aparcado el autobús presentaba deficiencias e irregularidades que la empresa rápidamente arregló después del accidente.
Más incidentes del mismo autobús
La sección sindical de UGT en el TUS considera especialmente llamativo que la propia sentencia del Juzgado de lo Social diga de manera textual que “lo que sorprendió de este expediente (la sanción grave al trabajador) es que la empresa no conciliara y rebajara la sanción, ya que en efecto las fotografías adjuntadas por el demandante confirmaban que apenas un mes después de los hechos el autobús 59 (autobús siniestrado) no se quedaba frenado con las puertas abiertas y dos meses y medio después se volvió a mover en una parada también con las puertas abiertas”.
“No es la primera vez que el TUS es recriminado por los tribunales de justicia por imponer de manera unilateral sanciones sin escuchar ni atender a las explicaciones de los sancionados”, critica UGT, que matiza que en esta sentencia se vuelve a reprochar a la empresa que “debió de alcanzar un acuerdo” con el trabajador sancionado.

