El instalador, se enfrenta a una pena de hasta 3 años de prisión por cada uno de los delitos de lesiones y una responsabilidad civil superior al millón de euros.
Mañana, día 12 de febrero de 2015, a las 11.00 h, se celebra en el Juzgado Penal nº 1 de Santander el juicio por la explosión de una caldera en enero de 2008 que ocasionó a los habitantes numerosas lesiones, incluida la perdida de ambas piernas por parte de la mujer, hecho que fue ampliamente difundido en numerosos medios de comunicación.
El 19 de enero de 2008, en Campoo de Suso (localidad de Salces) se produjo una explosión en la vivienda originada en la caldera por una instalación incorrecta. Como consecuencia de la explosión la esposa sufrió graves lesiones, entre ellas la amputación de ambas piernas, quemaduras, graves secuelas estéticas y una incapacidad permanente absoluta y su marido también sufrió graves lesiones físicas y psíquicas, quedándole como secuelas un trastorno depresivo reactivo y un trastorno neurótico por estrés postraumático.
Más de 7 años después va a tener lugar el juicio contra el instalador, que se enfrenta a una pena de hasta 3 años de prisión por cada uno de los delitos de lesiones y una responsabilidad civil superior al millón de euros.
La entidad aseguradora contratada por el instalador continúa rechazando las causas del siniestro.





