El alcalde de Ribamontán al Monte, Joaquín Arco (PRC), ha dejado este miércoles su cargo después de que la Junta Electoral Central trasladara al Ayuntamiento la incompatibilidad sobrevenida derivada de la sentencia que le condena a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público. La resolución obliga a su cese pese a que el regidor mantiene recurrido el fallo ante el Tribunal Supremo.
La sesión plenaria en la que se formalizó su salida estuvo marcada por la emoción. Decenas de vecinos y compañeros de partido acudieron al salón de plenos para arropar al ya exalcalde, que recibió una larga ovación de los asistentes y el reconocimiento de toda la Corporación municipal, incluidos los concejales de la oposición.
Visiblemente emocionado, Arco defendió su gestión al frente del Consistorio y aseguró que abandona el cargo “con la cabeza alta”. Además, reiteró su confianza en la Justicia y expresó su esperanza de que el recurso presentado ante el Tribunal Supremo permita revertir la situación y regresar a la primera línea política.
Durante su intervención utilizó una comparación con el mundo del motociclismo para describir el momento que atraviesa. “Me he caído, ahora tengo que arreglar la moto y volver”, afirmó ante los presentes, convencido de que aún no ha concluido su recorrido político.
El relevo al frente del Ayuntamiento recaerá en el hasta ahora primer teniente de alcalde, Raúl Ruiz, que asumirá la Alcaldía y continuará al frente del equipo de gobierno regionalista.
La situación de Arco tiene su origen en la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Cantabria y posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria por un delito de prevaricación administrativa relacionado con la contratación de un arquitecto municipal sin proceso selectivo. La sentencia mantiene una pena de nueve años de inhabilitación para cargo público, aunque el procedimiento judicial continúa abierto al haberse presentado recurso ante el Tribunal Supremo.
La petición para que se declarara la incompatibilidad del alcalde fue impulsada por la acusación particular, ejercida por el exalcalde popular José Luis Fomperosa, que solicitó la intervención de la Junta Electoral Central para que se hiciera efectiva la aplicación de la normativa electoral.
Con la salida de Joaquín Arco concluye una etapa de más de una década al frente del Ayuntamiento de Ribamontán al Monte, aunque el exregidor insiste en que seguirá defendiendo su inocencia y no descarta regresar a la política municipal si los tribunales terminan dándole la razón.




