Atenas asegura que ha enviado un plan «realista» sin concesiones en materia fiscal ni pensiones. Las instituciones preparan una propuesta alternativa tras calificar la griega «insuficiente».
Atenasno espera a recibir instrucciones, envía sus propias propuestas aBruselas. Este es el mensaje que transmitió este martes el primer ministro griego,Alexis Tsipras, en medio de las arduas negociaciones queGreciamantiene con sus acreedores europeos para tratar de llegar a un acuerdo, antes de que venza el viernes el plazo para la devolución de un préstamo alFondo Monetario Internacional (FMI)por valor de unos 300 millones de euros, una parte del total de 1.600 millones que debe devolver este mes.
Tsipras puso la pelota en el tejado de los acreedores para llegar a un acuerdo que le permita recibir los 7.200 millones de euros del último tramo del rescate, en suspenso desde el otoño pasado. «Hemos enviado un plan realista para que Grecia salga de la crisis, cuya aceptación por parte de las instituciones, nuestros acreedores y nuestros socios europeos marcará el final del escenario de las divisiones enEuropa», explicaba este martes el primer ministro griego en declaraciones a los medios.
Según la prensa, se trata de un documento de 48 páginas que no contiene concesiones significativas en materia fiscal ni de pensiones. Se contempla un superávit primario del 0,8% para este año y del 1,5% para el 2016, así como una reforma del IVA, que quedaría simplificado a tres tipos: el 6%, el 11% y el 23%.
«Ahora está claro que la decisión de si quieren ajustarse a la realidad está en manos de los líderes políticos europeos», manifestó el dirigente griego. A la vez, advirtió a los ciudadanos que deben prepararse para tiempos difíciles, una vez concluida la negociación. «Al día siguiente, habrá dificultades, pero lo que pide el pueblo al Gobierno es hacerles frente en condiciones de justicia e igualdad», afirmó.
Sin embargo, desde Bruselas no llegaba el acuse de recibo. Una portavoz de laComisión Europeaindicaba que en estos días se habían intercambiado «muchos documentos», lo que solo sería «una buena señal».
No obstante, varios cargos del Gobierno griego sí que se hacían eco de la noticia de que los acreedores internacionales estaban preparado una propuesta para cerrar el acuerdo a lo largo de esta semana. «Si hablamos de un ultimátum que no está en el marco del mandato popular, es obvio que el Gobierno no puede firmarlo y aceptarlo», declaraba por la mañana el portavoz parlamentario deSyriza, Nikos Filis. En el mismo sentido se expresaron el ministro de Trabajo,Panos Skourletis–que incluso hizo referencia a la posibilidad de unas elecciones anticipadas– y el habitualmente moderado viceprimer ministroYannis Dragasakis.
El acuerdo está «al alcance de la mano», explicaba este martes el comisario de Asuntos Económicos,Pierre Moscovici,que dejaba claro que sigue habiendo camino por recorrer. Según diversas fuentes, los técnicos consiguieron cerrar un primer acuerdo sobre una propuesta que remitirán este miércoles a Atenas para su estudio. Fuentes del Eurogrupo calificaban el documento enviado por Atenas de «insuficiente»y «poco exhaustivo», mientras que su presidente,Jeroen Dijsselbloem, explicaba en los micrófonos de la RTL holandesa que aunque hubiera acuerdo está semana no habrá desembolsos hasta que no haya acuerdo en el Eurogrupo. «Las dos partes deben hacer todavía esfuerzos», recordaba este martes Moscovici.


