Los cántabros a la hora de regalar ‘de verdad’ se decantan por las flores. Cantabria tiene, entre sus tradiciones, el regalo de flores a nuestros seres queridos, tanto a las personas físicas como a “sus vírgenes”
Cantabria tiene, entre sus tradiciones, el regalo de flores a nuestros seres queridos, tanto a las personas físicas como a “sus vírgenes”. Es muy normal ver en sus mercados flores de todos los tipos pero más las que se dan en la región por sus características meteorológicas y de medio ambiente.Los cántabros a la hora de regalar ‘de verdad’ se decantan por las flores. En’el día de la Madre’, según trabajos de estadística el 10% de los regalos son flores, cifra que se alza hasta un 30% en las fechas de aniversario de matrimonio. Un 70% de los cántabros han regalado flores alguna vez en su vida y lo hacen siempre a través de su tienda habitual o ahora por la red como esFloraQueenPor todo ello se ponen en marcha diversas iniciativas, tanto para promocionar las flores como para orientación de los consumidores y problemática del sector.Desde las ferias dedicadas a las bodas, donde la decoración floral es esencial, hasta las dedicadas al mercado de flores y plantas como es la de Torrelavega que se celebra en el Mercado nacional de Ganados y que se convierte en un inmenso vivero, tomado por cientos de plantas, árboles, flores de todo tipo y colores, talleres de agricultura y jardinería, que «atrae a miles de personas el fin de semana en que se celebra.La patrona de Cantabria, La Virgen Bien Aparecida, es testigo de la afición de regalar flores, y es que en su día desde Laredo a mediados del pasado siglo un grupo de laredanos, lanzaron la idea de agasajar a la Patrona de Cantabria con las flores brotadas en las mismas huertas que quince días antes abastecen a los carrocistas de la Batalla de Flores. Aquella iniciativa fue acogida con gran entusiasmo por sus convecinos, y actualmente se ha convertido en la primera de las celebraciones que acoge la Bien Aparecida en el contexto de la celebración de su día grande donde la ofrenda floral de millones de flores dan colores inmensos a la Virgen.La Batalla de Flores de Laredo, que tiene lugar el último viernes de agosto, reúne cada año a miles de personas en este municipio cántabro para contemplar un desfile de carrozas completamente cubiertas en flor natural. Estas obras de arte, que alcanzan los siete metros de alto, por ocho metros de largo y cinco y medio metros de ancho, se rematan en las horas previas a su salida al circuito y requieren el empleo de más de un millón y medio de flores, que se siembran y cuidan en los meses previos en huertas ubicadas en la propia localidad costera.


