Tras las elecciones del próximo mes de noviembre y cuyo desarrollo, han manifestado “no apoyaremos si tenemos responsabilidad en el próximo Gobierno de Cantabria”.
El grupo de Educación del PSC-PSOE ha mostrado su oposición a la evaluación individualizada de tercero de Primaria que se deriva del desarrollo de la LOMCE, ley que el PSOE se ha comprometido a derogar si tiene responsabilidad de gobierno tras las elecciones del próximo mes de noviembre y cuyo desarrollo, han manifestado, “no apoyaremos si tenemos responsabilidad en el próximo Gobierno de Cantabria”.
Según los socialistas, su oposición viene marcada por varias razones, entre las que destacan que dicha evaluación individualizada “se centra, teóricamente, en las competencias lingüística y matemática”, lo que consideran “incompatible con la estructura de las asignaturas en Primaria”, que es puramente académica, basada en simples estándares de aprendizaje. Además, entienden que “otras asignaturas importantes para el desarrollo integral del alumnado quedarán relegadas a un segundo plano”, convirtiéndose, en algunos centros, el proceso de aprendizaje en un puro entrenamiento de preparación para estas pruebas y en un instrumento fiscalizador innecesario para el alumnado, el profesorado y los propios centros.
Así mismo, han señalado que, tal y como indica la normativa que desarrolla este proceso de evaluación, “unos resultados desfavorables en la misma conllevan la asunción de medidas ordinarias y extraordinarias, entre las que se encuentra la repetición de curso” que provocaría “marcar a los alumnos desde edades tempranas hacia un itinerario de fracaso educativo”.
El grupo de Educación del PSC-PSOE ha considerado que estas medidas “atentan de manera directa contra el modelo de escuela inclusiva que los socialistas defendemos” al quedar reforzadas por el hecho de que los resultados se expresarán en niveles, siendo incorporados al expediente académico del alumno. “Además de no contemplarse medidas que permitan atender al alumnado con necesidades educativas especiales, salvo en una simple rebaja de exigencia curricular”.
Para finalizar, los socialistas ha señalado que el profesorado y los centros cuyos alumnos obtengan resultados bajos “quedarán señalados por la implantación de planes de mejora” que, si no se tiene en cuenta los contextos socioeconómicos, “podría generar una cultura de competitividad entre los centros que puede tener efectos muy graves para la enseñanza pública”.


