Fuentes de la cúpula del partido reconocen que la «prioridad» no es aprobar el cambio de modelo para que se empiece a aplicar justo después de la cita con las urnas, como solicitan muchos alcaldes del PP.
Cuando elPPaccedió a dejar fuera de la negociación sobre un posible pacto anticorrupción lareforma electoralnecesaria para encumbrar alalcalde más votadoaunque este no gozara de mayoría absoluta, la oposición sacó pecho al interpretar que este paso significaba de facto la paralización de la reforma. Pese a ello, los populares insistieron en las bondades del cambio y abrieron una ronda de contactos con los partidos que capitaneó la secretaria general,Dolores de Cospedal, y el propio presidente del Gobierno y del PP,Mariano Rajoy, quien abordó el asunto con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, en la reunión privada que ambos mantuvieron el 22 de septiembre en la Moncloa. En dichas conversaciones, la oposición reiteró su rechazo a cambiar las reglas del juego a pocos meses de las elecciones municipales del mes de mayo, lo que ha llevado al PP a replantearse su intención inicial de sacar adelante la reforma de la ley electoral antes de los comicios, aunque fuera en solitario.
Fuentes de la cúpula del partido reconocieron ayer que la «prioridad» en estos momentos no es aprobar el cambio de modelo para que se empiece a aplicar justo después de la cita con las urnas, como solicitan muchos alcaldes del PP, especialmente aquellos que temen que una coalición de centro e izquierda les arrebate el poder. El partido prefiere concentrarse en intentar buscar una fórmula que puedan respaldar el PSOE y otros grupos, aunque esto signifique aplazar el cambio, como exige el principal partido de la oposición, al menos hasta después de las municipales y autonómicas.
Durante el verano, Rajoy, empujado por el poder territorial de su partido, barajó reformar la ley sin consenso, pero el rechazo frontal de la oposición y el temor a que este paso pudiese ser interpretado por la ciudadanía como un gesto de autoridad excesivo parecen haber hecho mella en el presidente.
El PP busca ahora cómo ‘vender’ a la opinión pública pero también internamente, ante sus propios alcaldes, que el paso atrás no significa una renuncia. De hecho, los populares celebrarán los días 25 y 26 de octubre en Murcia una reunión intermunicipal con la vista puesta en movilizar a los cargos territoriales de cara a las municipales y, evidentemente, la reforma electoral planeará sobre el cónclave, haya difundido o no para entonces la dirección del PP si ha llegado a un acuerdo sobre cómo y cuándo se efectuará la reforma para primar a la lista más votada.
El vicesecretario de organización del PP, Carlos Floriano, admitió ayer que una vez finalizada la primera toma de contacto, se trata ahora de «ver cómo se articula» la reforma. El número tres de la fuerza conservadora se mostró dispuesto a explorar con el resto «todas las posibilidades», lo que incluye, según fuentes del PP, la opción de que se celebre una segunda vuelta entre los candidatos a alcalde más votados, como han pedido algunos partidos.
Floriano llegó a asegurar que «todas» las fuerzas consultadas «ven con buenos ojos» la propuesta conservadora. Por lo que el PP espera dar noticias «positivas» sobre el cambio electoral «lo antes posible». Rehuyó no obstante contestar si la reforma se hará realidad antes del mes de mayo.





