«Podemos cambiar las cosas a mejor, ese es el mensaje de la caída del muro», dijo la jefa de Gobierno durante la inauguración de una exposición permanente sobre la vida diaria detrás del muro que durante 28 años dividió la ciudad.
Berlínse ha vestido defiestapara celebrar este domingo el25 aniversariode la caída delMuro de Berlín, elMuro de la vergüenza. La canciller alemana, Angela Merkel, calificó la caída del muro de Berlín de «mensaje de confianza» para los diferentes focos de crisis en el mundo, al tiempo que apeló a «una Europa unida y edificada sobre valores comunes».En el Centro conmemorativo del Muro de Berlín en la Bernauer Strasse -la calle que simboliza la partición ciudadana-, Merkel recordó que las «imágenes (de la caída del muro), que dieron la vuelta al mundo, eran el anuncio del fin de la división de Berlín, de Alemania y de Europa, y el fin de la Guerra Fría».Según afirmó la canciller en su primer discurso del día, «este centro conmemorativo transmite también la gran suerte y regalo que constituye el poder vivir unidos y de forma pacífica en nuestro continente, en una estructura económica y social a la que van ligadas libertad y responsabilidad».»Podemos cambiar las cosas a mejor, ese es el mensaje de la caída del muro», dijo la jefa de Gobierno durante la inauguración de una exposición permanente sobre la vida diaria detrás del muro que durante 28 años dividió la ciudad.Desde Bruselas, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, ha destacado que la caída del Muro de Berlín sirvió como catalizador para la unidad de Alemania y, en consecuencia, también para la unidad de Europa. «En este día trascendental, hace 25 años, un muro fue derribado y el mundo cambió para siempre. Alemania se reunificó y la unidad de Alemania se convirtió en catalizador para la unidad europea», ha destacado Juncker en un comunicado oficial. La caída del Muro de Berlín hizo posibles nuevos puentes entre las personas, según Juncker, que ha destacado la necesidad de «reparar las grietas de estos puentes» provocadas por «la peor crisis financiera y económica desde la Segunda Guerra Mundial». «Europa debe volver a convertirse algo del corazón. Fue con pasión y coraje con lo que la gente derribó lo que les dividía, buscando paz, libertad, unidad, democracia y prosperidad», ha destacado. Juncker ha afirmado que «dos décadas después no debemos olvidar que la paz no es algo que se dé por hecho».El ex líder soviético Mijail Gorbachov y el ex presidente y sindicalista polaco Lech Walesa recibieron hoy una sonora ovación en Berlín durante los actos por los 25 años de la caída del Muro (1961-1989).Los dos líderes históricos, claves en el proceso que culminó con la apertura del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, fueron recibidos de pie y con un estruendoso aplauso en la sala Konzerthaus de la capital alemana, donde acudieron a un concierto aniversario.Gorbachov, considerado en Alemania uno de los responsables de la reunificación del país gracias a sus políticas de apertura y transparencia en la Unión Soviética, ya había sido premiado antes por la fundación «Cinema for Peace».»Presidente Gorbachov, usted cambió para siempre el mundo y la dinámica de las relaciones internacionales», dijo el actor Adrian Brody en el discurso laudatorio ante 300 invitados. «El mundo nunca olvidará lo que hizo». El premio Nobel de la Paz aprovechó su discurso al recibir el galardón para subrayar la importancia de la reunificación alemana en 1990 para las relaciones entre occidente y oriente.»Fue un hito en el proceso hacia el fin de la Guerra Fría. Abrió nuevas perspectivas para el mundo y en particular para Europa», sostuvo el último líder soviético, de 83 años. Este sábado, Gorbachov acusó a occidente de violar el espíritu de 1989 por la escalada de tensión con Rusia en Ucrania y advirtió que la situación deja al mundo «al borde de otra Guerra Fría».





