Investigaciones recientes con equipos de resonancia magnética por imágenes funcional, muestran que las mejores mentes ejecutivas toman las decisiones de manera muy diferente a como pensábamos.
El mundo de la neuroimagennos proporciona algunos “insights”; es el mundo en el que los científicos utilizan máquinas sofisticadas para hacer mapas de lo que ocurre en nuestros cerebros cuando hacemos tareas o pensamos en problemas. Estos trabajos están aún en fase embrionaria, pero incluso ahoranos ofrece una extraordinaria oportunidad que no era posible anteriormente.
Los investigadores pueden ahora ver cómo los cerebros reaccionan ante una situación, un proceso que, obviamente, no pueden ver los propios sujetos y mucho menos explicar. Esto promete proporcionar una visión mucho más clara de cómo los líderes toman decisiones acertadas y cómo otras personas pueden aprender de su ejemplo.
Presentamos una visión más concreta de algunos de los descubrimientos
¿Queremos innovación? Cuidado con los plazos.
Con frecuencia pensamos que un plazo puede ayudarnos a romper con la inercia y a focalizarnos en hacer la tarea. Pero las investigaciones del cerebro, sugieren que la verdad es exactamente lo opuesto. Por el contrario, un plazo con frecuencia limita más nuestro pensamiento y puede conducir a peores tomas de decisiones.
Richard Boyaztis,junto con su colegaAnthony Jacky otros, ha descubierto que un plazo estricto incrementa la urgencia de las personas y sus niveles de estrés. Estas personas muestran más actividad en la red cerebral de las “tareas positivas” que utilizamos para la resolución de problemas; pero no es la parte del cerebro en donde surgen ideas originales.
Las investigaciones muestran quecuanto más estresante es el cumplimiento de un plazo, menor es nuestra disposición a encontrar otras formas de abordar el problema, dice elDr. Boyatzis: “precisamente en los momentos en los que las organizaciones desean que sus empleados piensen fuera de los carriles (outside the box), ni siquiera ven los carriles.”
¿Significa que las empresas deberían prescindir de los plazos? En la mayoría de los casos esta propuesta no es realista. Esto es lo que sugiereSrini Pillay,un professor ayudante clínico enHarvard Medical Schooly fundador de la firma de coachingNeuroBusiness Group,quelas empresas ayuden a sus empleados a reducir el estrés y acceder a las partes creativas de la mente incluso cuando trabajan presionados.
Una de estas técnicas es dejar que la mente vague con ejercicios como la meditación. En ese estado mental tiende a activarse la parte creativa del cerebro.“Cuando las personas se estrellan contra la pared cuando piensan, en general tienden a pensar con más energía» -dice Pillay- «cuando la neurociencia nos dice que es más importante pensar de forma diferente”
Grandes incógnitas nos conducen a malas opciones
El sonido del reloj de un plazo no es el único tipo de presión que nos lleva a tomar decisiones equivocadas. También la incertidumbre, tal como sentir que tu puesto de trabajo o el futuro de la empresa están amenazados.
ElDr. Pillaycita un estudio que probó que los sentimientos de incertidumbre activan centros cerebrales asociados con la ansiedad y el asco, y que tales preocupaciones llevan naturalmente a cierto tipo de decisiones.“En tiempos de incertidumbre- dice- empezamos a actuar ese sentimiento de tristeza y de desastre”.
El problema, dice, es que el estudio también muestra queel 75% de las personas en situaciones extremas predijeron, erróneamente, que ocurrirían cosas malas. Por lo tanto las decisiones que se basaron en el miedo y en la ansiedad podrían ser exactamente las que nunca debieron tomarse.
Digamos que una empresa lo está pasando mal navegando en la economía débil y en crisis. Un directivo que esté en el atolladero del pensamiento de desastre y de pérdida pudiera estar en una posición demasiado pesimista para contratar personal nuevo o para hacer inversiones. Sin embargo, éstas seguramente serían las decisiones acertadas para afrontar la competencia.Dado que la incertidumbre es la señal de los tiempos actuales, la solución no consiste en evitarla sino en aprender a aceptarla.DicePillay: “es importante ser consciente de que su reacción puede ser exagerada”.
Recientemente, elDr. Pillaytrabajó con ejecutivos en una empresa de energía importante para mejorar la toma de decisiones en entornos de incertidumbre y se focalizó en ayudarles a comprender que ninguna decisión es final; si las circunstancias cambian, siempre se pueden re-considerar más tarde. Eso puede quitar presión a la situación. Tambiénpuede ser muy eficaz, ser conscientes de nuestra tendencia a adoptar, en situaciones inciertas las posiciones de“fin del mundo”y equilibrarlas conscientemente re-encuadrando el problema de forma más positiva.
Por ejemplo, el directivo normal a quien se le pide que mejore los beneficios de su empresa, puede abordar un programa de reducción de costes y de despidos; y, además, rechazaría cualquier reacción emocional, la consideraría una debilidad.Un buen pensador estratégico prestaría atención a las emociones, las elaboraría y pensaría en el impacto a largo plazo de los recortes. Por ejemplo, la moral de los empleados, la retención del personal clave y la productividad. El resultado: una forma diferente de aumentar la rentabilidad.





