La previsión de la salud económica global para el 2016 se sitúa ahora en el 3,4% y del 3,6% en el 2017, según el FMI. En ambos casos supone repunte respecto al 2015, que se quedó en el 3,1%.
ElFondo Monetario Internacional(FMI) no pierde por ahora la confianza en la economía española. En su última proyección, lanzada en la mañana de este martes en un clima general de revisión a la baja respecto a las previsiones de octubre, el FMI mantiene aEspaña al frente de la zona euro.
Sin el fulgor del pasado año, cuando alcanzó un crecimiento del 3,2%, la previsión se sitúa en el2,7% para el 2016y el2,3% en el 2017. El fondo incluso apunta un leve incremento –dos y una décima, respectivamente- si se compara con su pronóstico anterior.
La previsión de la salud económicaglobalpara el 2016 se sitúa ahora en el3,4%y del3,6% en el 2017, según el FMI. En ambos casos supone repunte respecto al 2015, que se quedó en el 3,1%, aunque más gradual de lo previsto, ya que se revisan a la baja los cálculos del pasado octubre con una contracción de dos décimas.
Unos riesgos a la baja
Según el informe, los riesgos para las perspectivas mundiales continúan virando a la baja. Esta inclinación se debe a los ajustes por la desaceleración generalizada de laseconomías emergentes(siguen generando más del 70% del crecimiento mundial); el reequulibrio en os números de China (se está alejando de la inversión y la manufactura para orientarse hacia el consumo y los servicios); la caída de los precios de lasmaterias primas–en especial el petróleo-, y el endurecimiento paulatino de las condiciones monetarias extraordinariamente acomodaticias en Estados Unidos, después de que en diciembre la Reserva Federal los tipos por primera vez en casi una década.
Tampoco se han de olvidar lastensiones geopolíticas, al albur de cualquier chispazo, y un resurgimiento de la aversión mundial al riesgo. “Si estos desafíos fundamentales no se manejan de manera adecuada, el crecimiento mundial podría descarrilar”, subraya el documento.
Necesidad de reformas
Ante este contexto –China creció en el 2015 al 6,9%, por debajo del 7,3% del 2014- y el riesgo de que el bajo ritmo de crecimiento persista por largo tiempo, el análisis subraya la “urgente necesidad” de que las autoridades eleven el crecimiento efectivo y potencial, combinando “medidas deestímulo a la demandayreformas estructurales”.
Sobre este último aspecto insiste: “Las reformas estructurales siguen siendo cruciales. Las prioridades varían, pero para muchas economías avanzadas sería beneficioso adoptar reformas que fortalezcan laparticipación en la fuerza laboral(como en Japón o la eurozona) y los niveles generales de empleo (en vista delenvejecimiento de la población), así como medidas para solucionar el sobreendeudamiento del sector privado”.
Maurice Obstfeld, consejero económico y director de estudios del FMI, califica el 2016 como un año degrandes retos. “Las autoridades deberían pensar acerca de la forma en que puede reforzar la resiliencia de sus economías a corto plazo, pero también acerca de las perspectivas a más largo plazo”, señala.
Expansión en las economías más desarrolladas
El panorama que se dibuja en las economías avanzadas, con unamedia del 2,1%para estos dos años, con un ligero retroceso respecto de una décima en comparación a ese último pronóstico, está marcado por la expansión, ya que el 2015 acabó con un 1,9%.
De este grupo,Estados Unidosconserva el vigor y mantiene casi intacto su tirón. El 2,5% del 2015 sube a 2,6%, tanto para 2016 como 2017, aunque también con una depreciación de dos décimas en la comparación del FMI. La zona euro en conjunto crece del 1,5 al 1,7%. El fortalecimiento delconsumo privado, sustentado por la caída de los precios del petróleo, y las condiciones financieras supera y compensa el debilitamiento de las exportaciones netas.
Españalidera por delante deAlemania, que mantiene una progresión, del 1,5% del 2015 al 1,7% este año y el que viene, con un incremento de un par de décimas en comparación a la anterior proyección del Fondo, o deFrancia, que salta del 1,1% al 1,3% en 2016 y el 1,5% en 2017, aunque esta vez el FMI le baja dos décimas su progresión inmediata.Reino Unidose queda igual (el 2,2% del 2015 se repite en 2016 y en 2017).
También se prevé que se afianceJapónen el 2016, gracias sobre todo al aumento de ingresos, al respaldo fiscal y al mercado más barato del combustible.
El petróleo no empuja tanto el consumo
El informe constata una curiosidad en este terreno. Si bien se palpa el impacto de ese menor coste en las economías exportadoras de petróleo, el repunte del consumo de los importadores ha sido algo menor hasta el momento a lo que habría cabido esperar teniendo en cuenta otros episodios de caídas de precios en el pasado. Esto se debe posiblemente a que algunas de estas economías aún se encuentran en unproceso de desapalancamiento.
Para el Fondo, las economías demercados emergentesy en desarrollo se enfrentan a una nueva realidad de menor crecimiento. Las fuerzas cíclicas y estructurales –remarca el informe- socavan el modelo de crecimiento tradicional. Su pronóstico marca un repunte más lento de lo que se había previsto. Aumentarán del 4% en el 2015, el nivel más bajo desde la crisis financiera del 2008-2009, al 4,3% y 4,7% en el 2016 y 2017. Para Latinoamérica, se prevé una contracción del 0,3% para 2016, debido a la profunda recesión de Brasil, que caerá un 3,5% este año.
Director de estudios del FMI
Uno de los elementos que más influye en la situación de los emergentes es una mayorapreciación del dólary unas condiciones financieras más restrictivas. Estos factores podrían generar vulnerabilidades en los países emergentes, por cuanto puede crear efectos adversos en los balances de las empresas y problemas de financiación.
“En definitiva –sostiene Obstfeld-, haymucha incertidumbre en el ambientey creo que eso contribuye a la volatilidad”.





