“Es inaudito y bastante impresentable que hayamos perdido tantos años sin ser capaces de consensuar lo esencial de una ley de educación, y mantener en la incertidumbre a toda la sociedad”
UPYD tiene en la educación, la ciencia, la universidad y la investigación los fundamentos para que España desarrolle, no sólo su progreso económico, sino el de la igualdad, justicia y libertad. Este es un poco el resumen que nos hace su candidato de UPYD al Congreso de los Diputados por Cantabria.
Román San Emeterio, con convicción y sentir, nos dice “que la educación es fundamental para el desarrollo global, dentro un modelo productivo sostenible, para la cohesión social, la igualdad de oportunidades y el bienestar general de la sociedad. En general si hay mala calidad educativa hay mala calidad democrática. Entendemos que debe ser una educación pública de calidad y laica, sin contenidos de dogmas identitarios, ni religiosos; científica y humanista y en centros mixtos”.
Y sigue, “es inaudito y bastante impresentable que hayamos perdido tantos años sin ser capaces de consensuar lo esencial de una ley de educación, y mantener en la incertidumbre a toda la sociedad”. Y apunta “Si queremos mejorar con mayor rapidez y eficacia, entre otras cosas, es menester el PACTO de Estado por la EDUCACIÓN, incluyendo Ciencia e Investigación. Y tener en cuenta que, en Educación, los procesos son más lentos que las legislaturas, y que son a largo plazo. No se puede estar con la permanente incertidumbre cada 4 años: profesores, familias, universidad, etc. Se deben consensuar aspectos esenciales del sistema. Además es necesario también, trabajar para liquidar los desequilibrios territoriales en educación que destruyen la igualdad de oportunidades entre muchas de las zonas de España”.. “Por todo esto”, señala, “UPYD pide la devolución al Estado de aspectos competenciales de la educación, NO de su gestión”.
El candidato de UPYD explica algunas propuestas fundamentales más para que la educación consiga los objetivos que persigue, “que forme a los profesores desde el inicio hasta el final; somos partidarios de una especie de MIR. Hemos de fortalecer, de forma no paternalista, la FP, en paralelo al bachillerato, con “vasos comunicantes”. Somos partidarios de evaluaciones externas con criterios transparentes y claros, para diagnóstico y mejora”.
Por último, San Emeterio “hace una llamada para que estos temas no dependan de los gobiernos de turno, sino que Educación, Ciencia, Investigación y Universidad mantengan el nivel de financiación que nuestro entorno y la necesidad exigen, al margen de quién gobierne, si no queremos seguir retrocediendo en nuestro desarrollo global como personas y país”.



