Es una edificación de 99 metros cuadrados que data, según el Catastro, de antes de 1920 y que entra dentro del plan de «eliminar los riesgos de aquellos inmuebles en estado ruinoso”,
El Ayuntamiento de Santander ha declarado en ruina el número 2 de la Travesía de San Matías y ha ordenado su derribo, según ha informado hoy el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, quien ha precisado que, según el Catastro, la construcción del edificio es anterior al año 1920.
Díaz ha precisado que es una edificación de 99 metros cuadrados construidos en una parcela de 33 metros cuadrados, adosada en sus fachadas norte y sur, con la fachada sur al oeste.
Está construido a base de muros de carga de piedra y forjados y entramado estructural de madera, mientras que la cubierta es de ripia, con un acabado de teja árabe sobre estructura de vigas y viguetas de madera.
Según los informes técnicos, el inmueble ofrece un deficiente estado de acabado de fachada con diversos paños desconchados, grietas por asentamientos y los embonados de balcones y aleros con tablas de madera con peligro de desprendimiento.
La cubierta presenta importantes puntos con problemas estructurales debido a las constantes filtraciones, observándose vegetación acumulada, pésimo estado de canalones y bajantes, así como filtraciones en varias estancias.
En cuanto a la estructura, en los forjados de planta se observan numerosos puntos en los que las viguetas están partidas debido al estado de podredumbre.
Por su parte, el interior del edificio muestra el resultado de muchos años sin el adecuado mantenimiento, con humedades, filtraciones, carpinterías rotas, instalaciones obsoletas e ineficaces, etc.
“El Ayuntamiento de Santander sigue velando por la conservación y el mantenimiento en buen estado de los edificios de la ciudad, con ayudas y acciones que van encaminadas a favorecer la reparación de los mismos y, paralelamente, eliminar los riesgos de aquellos inmuebles en estado ruinoso”, ha subrayado Díaz.
En este sentido, ha apuntado que se otorgan ayudas para la rehabilitación de fachadas de edificios catalogados, que se complementan con otras medidas impulsadas desde el Consistorio santanderino, entre ellas, los beneficios fiscales para aquellas comunidades de vecinos que quieran realizar este tipo de obras.
“Además de ayudas económicas, el Ayuntamiento de Santander ofrece a los vecinos la posibilidad de acogerse a distintas bonificaciones fiscales como la exención del pago de la tasa por licencia de obras o la reducción del impuesto sobre construcciones en un 75 por ciento, todo ello, con el objetivo de mejorar el patrimonio edificado de la ciudad”, ha señalado.
Asimismo, ha valorado que, con las subvenciones para la instalación de ascensores, se mejoran la accesibilidad y las condiciones de habitabilidad de los edificios en el municipio, lo que conlleva notables beneficios para todos los residentes, y especialmente para las personas con discapacidad, las personas mayores y quienes tienen dificultades de movilidad.
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