La Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural va a inyectar un total de 4.012.500 euros al sector agroalimentario para intentar aproximarse en 2015 al 20 % del empleo en el sector industrial de la comunidad autónomos
La Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural va a inyectar un total de 4.012.500 euros al sector agroalimentario para intentar aproximarse en 2015 al 20 por ciento del empleo en el sector industrial de la comunidad autónoma. Ese es el objetivo de la Orden GAN 30/2015, por la que se convocan las ayudas para la mejora de la transformación y comercialización de productos agrarios, que se publicará el próximo martes, día 12, en el Boletín Oficial de Cantabria.
«El sector alimentario participa hoy del sector industrial con el 17,6% del empleo y el 15,6% de las ventas netas de producto. Pues bien, creemos que ha llegado el momento de dar un nuevo paso al frente. Soy optimista, porque hay recorrido y porque tenemos como aval lo vivido en 2014, con 36 proyectos en ejecución que comportan una inversión en su conjunto de 27 millones de euros», indicó la titular del ramo, Blanca Martínez.
La generación de actividad económica y empleo, además, «nos va ayudar a fortalecer los buenos resultados de las políticas encaminadas a avanzar en materia de desarrollo rural», añadió la consejera. «Lo hemos dicho muchas veces: no hay futuro para una tierra que admite la existencia de ciudadanos de primera y de segunda, pero sí para un territorio que ofrece igualdad de expectativas porque nuestras comarcas se equiparen en condiciones de empleabilidad y servicio. Vivir en el campo tiene que dejar de ser sólo una opción, y tenemos la responsabilidad de que se convierta además en una oportunidad».
La nueva Ordenpretende respaldar ese proceso. Podrán beneficiarse de las ayudas las microempresas, a las que se subvencionará un 40% de la inversión, pero también aquellas con menos de 750 empleados y un volumen de negocio inferior a 200 millones de euros. En este último caso, la ayuda se reduce al 20 por ciento del total de la inversión ejecutada.
Será subvencionable la construcción y adquisición de bienes inmuebles; las adquisiciones de maquinaria y equipos nuevos, incluidas las aplicaciones informáticas; y finalmente los costes generales vinculados a las inversiones subvencionables, tales como honorarios de arquitectos, ingenieros y asesores, estudios de viabilidad, o adquisición de patentes y licencias.
El plazo de presentación de solicitudes será de veinte días hábiles contados desde el siguiente a la publicación de la Orden en el BOC, y se valorarán especialmente aquellos proyectos que contribuyan a la generación de empleo, al aumento de la competitividad, a la mejora de la eficiencia en el uso de los recursos naturales y la viabilidad técnica. Todas las inversiones habrán además de ejecutarse antes del 30 de septiembre de 2015.
«Confiamos en que esta nueva convocatoria nos ayude también a incrementar el peso de nuestro sector agroalimentario en el conjunto del país. Hoy ya representa el 1,12% de las ventas de la industria alimentaria, el 0,88% en consumo de materias primas, el 1,52% en número de personas ocupadas, y el 1,32% en inversiones en activos materiales. Si nos guiamos por lo que ha sucedido en 2014 creo que podemos conseguirlo», añadió Martínez.
La consejera insistió, además, que los procesos encaminados a aumentar la producción y la competitividad deben completarse con «la apuesta por la calidad para diferenciarse en el mercado, y en 2015 tendremos nuevos sellos para el orujo y la corbata de Unquera; la promoción; el impulso de los mercados de proximidad que se han extendido ya por toda la comunidad autónoma y, finalmente, la investigación, tanto para ayudarnos a producir mejor y optimizar nuevas oportunidades y modelos de negocio como para desarrollar estrategias comerciales».
Recordó en este sentido cómo desde la Dirección General de Alimentación se ha comenzado a estudiar herramientas para detectar hábitos emergentes. En este sentido, resaltó cómo parece ganar peso la irrupción de huertos urbanos, el incremento lento pero constante de la dieta vegetariana, así como la aparición de nuevos consumidores, que están transformando las decisiones de compra, como las ‘madres alfa’, mujeres educadas en puestos de responsabilidad.
«Nos hallamos en una fase muy inicial todavía, pero es importante que desde la Administración podamos ayudar cuanto sea posible a los productores a detallar cuáles son los cambios en la estructura de las familias que las empresas deben tener en cuenta para diferenciar sus productos, así como las herramientas del diseño útiles (materiales, formatos de envase, colores, tipografías, estilos de imágenes, mensajes, etc.) para conectar con las nuevas tipologías de consumidores», concluyó Martínez.


