Lo dijo Alberto Contador desde Italia, nada más descender del podio con la ‘maglia’ rosa, un día más y uno menos para Milán. «Estas etapas son las que la gente recuerda».
Porque si en 1994 fue un joven talento, al que todavía no conocían como ‘El Pirata’, que ganó en Aprica, quien acompañó a Induráin hasta desfallecer, 21 años más tarde otro chaval, con edad similar a la de Pantani, llamadoMikel Landaha sido quien ha tomado algo más que el relevo de un ‘Pirata’, que pese a un final no deseado para el peor enemigo, sigue siendo un mito para Italia, que le ha perdonado todos sus pecados, el lado oscuro de este deporte. Landa, de Vitoria, crecido en el Euskaltel, tentado en su día por el Movistar, fichado finalmente por el Astana, ya se ha eregido como el mejor talento del ciclismo español menor de 30 años, como el abanderado, porque él no promete, sino que lo demuestra, de la generación de Contador,ValverdeyPurito.
Pero si la tarjeta oficial como nuevo valor del ciclismo mundial fue la de Landa, las piernas, la fortaleza y la inteligencia la puso nada menos que la ‘maglia’ rosa, tal vez el Contador tácticamente mejor que se ha visto en todos sus años de profesional. Fue el Contador que volvió a superar las adversidades que lo persiguen en este Giro. Se le cayó delante un ciclista, poco antes de iniciarse la subida al Mortirolo. Tuvo que frenar y elKatushaatacó. El Astana lo secundó. Y comenzó una persecución digna de los grandes días de ciclismo. El Tinkoff ayudó –y ya es mucho– a Contador hasta donde pudo. Landa, fuerte e incuestionable, tiró deFabio Aru. Se quedaron solos. Por detrás, sin ponerse nervioso, sin volverse loco, ayudado porIgor Antónen una ocasión, Contador fue recortando. A ocho kilómetros de coronar el Mortirolo pilló a Aru y a Landa.
Lejos de recuperarse, el gran Contador, el que corre el Giro pensando en el Tour, observó que Aru iba al límite. Atacó. Landa vio como su aparente jefe de filas lo liberaba del trabajo de gregario. Landa y Contador, con el holandésSteven Kruijswijk, partieron hacia la gloria. Ya no había perdón para Aru, el fin a sus sueños, posiblemente hasta el del podio, donde todavía sigue, tercero a 4.52 minutos de Contador.
A tres kilómetros de la meta, Landa partió hacia la victoria de etapa, la segunda consecutiva tras imponerse el domingo enMadonna di Campiglio. Contador fue a lo suyo, que no era otro plan que asegurarse el Giro pensando en el Tour. Triunfo para Landa en una jornada en la que se situó en segundo lugar de la general a 4.02 minutos de Contador.Para la historia.


