UGT vincula a las mutuas y al miedo a perder el empleo que la región haya pasado de un 70 a menos de un 40% de enfermedades con baja desde 2007
Cantabria concluyó el año pasado con un balance de 114 enfermedades profesionales con baja laboral, el 38,5% de las 296 declaradas, el cuarto porcentaje más bajo entre todas las autonomías españolas, después de País Vasco (29,42%), La Rioja (31,65%) y la Comunidad Valenciana (34,86%), según precisa un informe de UGT coincidente con la conmemoración del Día Internacional de la Salud y Seguridad en el Trabajo.
El informe, elaborado por la Secretaría de Salud Laboral del sindicato con estadísticas oficiales de la Seguridad Social y del Instituto Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo, aclara que Cantabria contabilizó en 2013 el menor número de bajas laborales por enfermedad profesional reconocida desde el inicio de la crisis, tras una reducción acumulada de casi un 48% desde el año 2007 (había 219).
Por el contrario, UGT destaca que en el mismo período de estos siete últimos años, las enfermedades profesionales que no implican baja laboral se han incrementado un 95,7%, si se compara las 93 que había al término de 2007 y las 182 contabilizadas al cierre del año pasado.
Según matiza el secretario de Salud Laboral de UGT en Cantabria, José Luis Hernando, “en un país como España, donde existe de por sí una ínfima cuantía de enfermedades profesionales reconocidas, se ha instalado en los últimos años esta tendencia imparable de que las que conllevan baja laboral disminuyen mucho y por el contrario sólo aumentan las de sin baja laboral”.
Hernando agrega que “detrás de este brusco contraste se esconden distintos factores, y más, en un contexto como el actual de crisis económica y de una carencia notable de empleo, donde el trabajador tiene un miedo natural comprensible a perder su puesto de trabajo por una baja laboral asociada a una enfermedad profesional”.
“Además, no hay que olvidar el especial interés de las mutuas de accidentes, entidades privadas que gestionan las enfermedades profesionales con el salario diferido de los trabajadores, por ahorrarse costes en bajas laborales aunque sea a costa de la salud del trabajador”, puntualiza el responsable regional de Salud Laboral de UGT.
Del 70 al 38%
En Cantabria, según el estudio elaborado por UGT, se ha pasado desde el año 2007 de un 70,2% de enfermedades profesionales con baja respecto al total (219 de un total de 312) al 38,5% del año pasado, lo que para el sindicato “es un descenso brutal y además agudizado desde el año 2010, cuando en la región todavía más de la mitad de las enfermedades profesionales eran con baja laboral”.
En este mismo período 2007-2013, en España, donde en la actualidad un 45% de las enfermedades profesionales declaradas son con baja laboral, se ha pasado 11.579 a 7.633 casos reconocidos, lo que implica un descenso de algo más de un 34%, 13 puntos menos que en Cantabria.
Es más, como precisa Hernando, “en Cantabria, teníamos en 2007 más porcentaje de enfermedades profesionales con baja que la media nacional (un 3% más que el 67,8% de España) y ahora tenemos siete puntos menos, lo que indica que, en este deficiente de por sí sistema de declaración y de reconocimiento de enfermedades profesionales, en las que implican baja laboral falla especialmente”.
“No es normal que en los últimos siete años haya 16 enfermedades profesionales menos en Cantabria con un balance tan desigual en el que se registran 89 más sin baja laboral y 105 menos con baja, y más, cuando las condiciones de trabajo siguen siendo tan penosas o más en muchas casos por la falta de inversiones”, puntualiza el secretario de Salud Laboral de UGT.
Una enfermedad por cada 600 asalariados
En 2013, el número total de enfermedades profesionales registrado en Cantabria aumentó un 8,03% con 22 más que en el año anterior, lo que fijó un ratio de una enfermedad profesional por cada 606 asalariados registrados por la Encuesta de Población Activa del Instituto Nacional de Estadística (179.500 al término del ejercicio).
En España, al término del año pasado había un total de 16.901 enfermedades profesionales declaradas, 1.190 ó 7,5% más que las 15.771 de 2012, en su gran mayoría sin baja laboral (+1.109 más).
En España se declara una enfermedad profesional por cada 813 asalariados, una por cada 1.800 asalariados en el caso de las que implican baja laboral y una por cada 1.482 en las de sin baja laboral, lo que en opinión de UGT, “reafirma que el desequilibrio entre unas y otras es mucho mayor en Cantabria que la media nacional porque aquí hay una enfermedad profesional con baja por cada 1.575 asalariados y una sin baja laboral por cada 986”.
Según el último informe de enfermedades profesionales de la Comisión Europea, publicado recientemente con estadísticas correspondientes a los años 2009 y 2010, en España se declara una media de una enfermedad profesional por cada 930 trabajadores oficialmente censados y con las contingencias profesionales protegidas (se destina parte de su salario a cubrir tanto las enfermedades profesionales como las comunes).






