La Comisión Europea prevé crecimientos del 2,8% y el 2,6% este año y el próximo, frente al 2,9% previsto por el Gobierno para ambos años
Elnuevo cuadro macroeconómicoelaborado por la Comisión Europea confirma que la economía española se acelera. Crecerá este año a un ritmo del 2,8% y del 2,6% en 2016. Cifrasmenos optimistasde las que presumía ayer mismo el ministro de economía español,Luis de Guindos–mantiene una previsión del 2,9% para ambos ejercicios– pero medio punto y una décima por encima de las anunciadas hace apenas tres meses en Bruselas. Las nuevas previsiones mantienen, sin embargo, dos grandes peros:el paro y el déficit público. La tasa de desempleados seguirá por encima del 20% hasta 2017 mientras que España incumplirá sus metas de déficit tanto este año como el próximo.
El análisis realizado por los funcionarios del Ejecutivo comunitario confirma que el crecimiento cobrará fuerza impulsado por lademanda doméstica, gracias a la mejoría de las perspectivas laborales, la relajación de las condiciones financieras, una mejora de la confianza así como una evolución exterior mucho más favorable y una política fiscal menos restrictiva. La tasa de ahorro de los hogares aumentará ligeramente a corto plazo mientras que tras siete años de ajuste,el sector de la construcción recuperará algo de impulso.
La fotografía también muestra una España que crecerá este añomuy por encima de la media de la eurozona(1,5%) y de las principales economías como Alemania (1,9%), Francia (1,1%) e Italia (0,6%). Habrá eso sí algunos países que todavía galoparán más en eñ 2015 como es el caso de Irlanda y Malta (ambas un 3,6%), Luxemburgo (3,4%) y Eslovaquia (3%).
Pese a este halagüeño cuadro, España no conseguirá cumplir ni este año ni el próximo losobjetivos de déficit públicopactados con sus socios europeos. Bruselas vaticina que cerrará el año con un desvío en sus cuentas públicas del 4,5% y del 3,5% en 2016, tres y siete décimas por encima de las metas que se ha fijado. Datos además que no están exentos de riesgos, tal y como alertan los expertos europeos en su informe. «Los riesgos se derivan de la incertidumbre respecto al impacto real de lareforma fiscalen los ingresos, lospasivos contingentes en el sector de las autopistasy riesgos de ejecución en unaño electoral», subrayan.
La segunda asignatura que las autoridades españolas suspenden de nuevo es el paro. La Comisión Europea reconoce que la situación mejoró en la segunda mitad del año pasado y quela tasa de paradosestá y seguirá en declive, apoyada por la moderación salarial y aumentos muy modestos de los costes laborales. Aun así, las cifras están muylejos de lo que podría ser aceptable. España cerrará el año con una tasa que no bajará del 22,4% y que seguirá por encima del 20% hasta 2017 con una estimación del 20,5% a finales del próximo ejercicio. Cifras que duplican de nuevo el dato de la eurozona (11% en 2015 y 10,5% en 2016). Tan solo Grecia, acosada por un plan de austeridad que le ha hecho perder un cuarto de su riqueza en los últimos cinco años, registrará peores datos que España con tasas de paro del 25,6% este año y del 23,2% el próximo.
El nuevo cuadro también muestra unadeuda públicaque seguirá creciendo, hasta el 100,4% este año y el 101,4% en 2016 mientras que lainflaciónse mantendrá este año en negativo (-0,6%) aunque volverá a positivo (1,1%) el próximo año. Todas estas cifras servirán ahora a la Comisión Europea para elaborar las recomendaciones por país que presentará a mediados de mayo. El comisario de asuntos económicos, Pierre Moscovici, estima que hace años que la economía europea no se comportaba tan bien. Aun así recuerda: «Serán necesarios esfuerzos adicionales para que este repunte no sea un fenómeno coyuntural».


