Un jurado popular decidirá si es culpable de los delitos de asesinato y homicidio que se le imputan, por los que el fiscal solicita 35 años de cárcel y la acusación particular cuarenta
El titular Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº1 de Laredo ha abierto juicio oral contra el hombre acusado de matar el pasado verano a dos personas que paseaban por la playa Salvé de Laredo.Finalizada la instrucción y presentados los escritos de acusación, por parte de la Fiscalía y la acusación particular, y de defensa, el Juzgado de Laredo remite la causa a la Audiencia Provincial, para su enjuiciamiento por un jurado popular.En el auto, dado a conocer hoy, el juez relata los hechos sucedidos en agosto del pasado año, cuando una mujer y su padre abandonaban la playa Salvé de Laredo por una pasarela sobre la duna cuando “sin mediar palabra y de forma totalmente sorpresiva” un hombre se acercó a la mujer y “comenzó a acuchillarla, sin que aquélla tuviese posibilidad alguna de evitar el ataque ni de huir”.Entonces, cuando el padre de la mujer “intentó zafar a su hija del agresor, éste, presidido por idéntico ánimo, lo apuñaló en el cuello, para continuar acuchillando” a la mujer, que se encontraba en el suelo.Como consecuencia de esta agresión, la mujer sufrió un shock hemorrágico e hipovolémico que ocasionó su fallecimiento minutos después, mientras que el padre fue trasladado al Hospital, donde murió hora y media más tarde.Según relata el auto, en el momento de los hechos el acusado no presentaba patología psiquiátrica, ni síntomas psicopatológicos o de intoxicación por droga.Sí se advierte que presenta “trastorno de personalidad y rasgos psicopáticos” pero “estas características de su personalidad no afectaron a sus capacidades cognitivas ni volitivas, conservando la integridad de las mismas”.Estos hechos son calificados por el Ministerio Fiscal como un delito de asesinato –la muerte de la mujer- y otro de homicidio –la del padre- por lo que pide una condena de veinte y quince años de prisión, así como una indemnización a los familiares de 300.000 euros.Por su parte, la acusación particular -que ejercen la madre y esposa y los hermanos e hijos de los fallecidos- entiende que los hechos constituyen dos delitos de asesinato y piden una pena de cuarenta años de cárcel y medio millón de euros de indemnización.





