Los atascos más importantes se producirán en la entrada por la S-10 a Santander, debido a la masiva afluencia a los centros comerciales; en la A-67, entre Laredo y Castro Urdiales.
Tráfico inicia hoy la segunda fase de la campaña de Navidad, una etapa especialmente peligrosa debido al consumo de alcohol y drogas en Nochevieja, por lo que multiplicará los controles en las carreteras convencionales.La Guardia Civil de Tráfico movilizará a 180 agentes en Cantabria, lo que viene a representar casi el cien por cien de la plantilla en la región. En todo el Estadotrabajarán, en estos cuatro días, 10.000 agentes y 13.000 empleados de las empresas de conservación de carreteras, además de 800 funcionarios desde los centros de Gestión de Tráfico.
Dentro del operativo de fin de año, que se extenderá hasta este domingo, 3 de enero, se prevé que en las carreteras de Cantabria se produzcan alrededor de 80.000 desplazamientos, informándose que las tres fases de la operación coincidentes con la Nochebuena, Nochevieja y Reyes sumarán en total más de 210.000.
Con este operativo se trata de facilitar la movilidad y fluidez de las carreteras, así como velar por la seguridad vial; mantener buenas condiciones de circulación en las zonas afectadas por condiciones meteorológicas adversas; informar del estado de las carreteras; y ayudar y vigilar a través de un amplio despliegue que, además de los controles a pie de carretera. Según ha informado la DGT todo este operativo se complementa con radares, cámaras de televisión y helicópteros.
Los atascos más importantes se producirán en la entrada por la S-10 a Santander, debido a la masiva afluencia a los centros comerciales; en la A-67, entre Laredo y Castro Urdiales; y en la intersección entre la A-67 y la A-8, en el conocido como nudo de Torrelavega.



