Luzón ha visitado la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), para participar en la mesa redonda ‘Instrumentos jurídicos contra la corrupción: su eficacia’
Fotografía: Juan Manuel Serrano
Luzón ha visitado hoy la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), para participar en la mesa redonda ‘Instrumentos jurídicos contra la corrupción: su eficacia’ junto al abogado penalistaJavier Boix, dentro del EncuentroEl Derecho frente a la corrupciónpatrocinado por la Fundación Fernando Pombo. Ambos han compartido la necesidad de una legislación más exigente y con mayor capacidad de prevención e intervención previa.
«No hay datos empíricos que concluyan que ahora haya en España más o menos corrupción que en otras épocas», afirma Luzón, quien añade que «es verdad, sin embargo, que los índices de percepción ciudadana han aumentado hasta el 95%, cifra notablemente mayor a la de otros países europeos».
Que en el Estado moderno no exista una estructura rígida y centralizada «multiplica las posibilidades de corrupción», en palabras de Luzón, «y diluye las responsabilidades». El fiscal piensa que los políticos «adoptan un doble y peligroso papel», aprovechando su posición para robar y aludiendo a su faceta de ‘ciudadanos llanos’ para ser juzgados cuando son descubiertos. «Quienes ostentan el poder deben asumir más responsabilidades».
En el mismo discurso, Alejandro Luzón se ha quejado de que en España haya tribunales sin ninguna especialización, mientras que el vasto campo de la delincuencia económica organizada carece todavía de audiencias específicas.
Ha añadido también que antes de trabajar por la cooperación internacional, debe lograrse ésta a nivel interno y nacional: «Ahora mismo algo tan básico como averiguar qué cuentas corrientes tiene un acusado en España supone una demora en la investigación de más de un año». El acceso a estas informaciones, necesarias para prevenir y atajar la corrupción «debería ser mucho más ágil y natural».





