A lo largo de la tarde de ayer fueron dadas de altas cuatro personas que también habían resultado heridas y que se pudieron marchar tras ser atendidas en Urgencias de las heridas y contusiones que sufrían.
©Grupo Diariocrítico/agencias/redacción
rmanecen en la planta de traumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla los tres heridos que ingresaron ayer como consecuencia de las heridas sufridas al desbocarse una vaca en la “pasá” que recorrió el centro de Santander. Los tres heridos presentan buen pronóstico.
Los heridos que ingresaron ayer presentaban un codo roto, otro una fractura abierta en un dedo y otro una herida por asta.
Como consecuencia del suceso también se atendieron a otras cinco personas más por heridas y contusiones leves, cuatro en Valdecilla y una en la Residencia Cantabria. Todos fueron dados de alta tras ser atendidos
El suceso ocurrió a la altura de la Avenida de Calvo Sotelo tras desbocarse una de las reses.
La de este domingo era la vuelta de la ‘pasá’ a la capital cántabra tras 25 años, un regreso que llamó la atención de miles de ciudadanos que no se quisieron perder el desfile.
La ‘pasá’, en la que participaron 630 reses de 38 cabañas, partió la mediodía del Parque del Doctor Morales y tuvo como destino Puertochico.
LA VUELTA DE LAS TUDANCAS A SANTANDER
La vuelta de «nuestras vacas» se ha visto, en cierta medida, empañada por la carrera de una de ellas que a la altura de Correos y debido a la molestia en uno de sus ojos, de una de los lazos con que se engalanaba su cabezal, ha perdido su mansedumbre y se ha salido del desfile embistiendo a las personas con las que se encontraba. El saldo ha sido de muchos sustos y unos heridos.
Los heridos, uno de ellos un menor, han registrado diversos golpes y fracturas, así como una herida abierta, de los que han sido atendidos en el hospital Marqués de Valdecilla, en el que permanecen 4 de ellos, mientras que el menor y 3 de los adultos ya han sido dados de alta, según ha podido comprobar el concejal de Protección Ciudadana, Antonio Gómez, quien se desplazó inmediatamente al hospital para interesarse por el estado de los heridos.
El Ayuntamiento de Santander ha lamentado que, aun tomando las medidas de seguridad requeridas para esta actividad, se haya producido este incidente, por lo que se revisarán y reforzarán esas medidas, de cara a la celebración de próximas ediciones.
De hecho, ha habido algunos momentos en los que los animales se han revuelto o se han resistido a seguir el sentido del desfile y han amenazado con darse la vuelta, segundos en los que algunos de los asistentes se han llevado pequeños sustos y no han dudado en dar un paso hacia atrás al ver tan cerca lo imponente del tamaño de varios de los ejemplares.
El sonido de los ‘campanus’ se ha adueñado este mediodía de las principales calles de Santander, que este domingo se han visto tomadas por más de 600 reses en el regreso de la tradición de la ‘pasá’ a la capital cántabra tras 25 años, una vuelta que ha llamado la atención de unos ciudadanos que se han echado a la calzada para seguir el ‘desfile’.
De hecho, algunos de los asistentes se han atrevido incluso a acariciar el lomo de los animales y tocar los puntiagudos cuernos de la tudancas.
Sin embargo, la mayoría de los curiosos –de todas las edades– se han conformado con captar con sus cámaras fotográficas y teléfonos móviles cómo tudancas, tasugas y joscas tomaban el asfalto de las calles santanderinas.
Ha habido momentos en el que se han realizado breves pausas en el ‘desfile’ para dejar espacio entre los diferentes grupos de reses que iban desfilando, siempre bajo la mirada vigilante de sus pastores que, ataviados muchos con pantalón oscuro, camisa blanca y banda rojo, intentaban calmar a las reses que se mostraban más nerviosas.
El desfile ha sido seguidos por muchos niños, algunos ocupando las primeras filas y otras en posiciones más rezagadas de la mano de sus familiares y también a hombros.
Con ambas actividades, se ha buscado recuperar la tradición popular de Cantabria, así como contribuir a un mayor y mejor conocimiento de productos de calidad diferenciada, reconocidos con sellos como la Denominación de origen protegida; la Producción Ecológica la Indicación geográfica protegida o Calidad Controlada.
Así, en el mercado agroalimentario se pueden degustar y comprar, a lo largo del día de hoy, productos con denominación de origen protegida como “Queso de nata de Cantabria”, “Picón Bejes-Tresviso”, “Quesucos de Liébana” o “Miel de Liébana”, así como de otros con identificación geográfica protegida, un sello del que ya gozan la carne de Cantabria, el sobao pasiego o los vino, tanto de la Costa de Cantabria como de Liébana.
Además, se puede encontrar una amplia variedad de productos reconocidos por el Consejo Regulador de la Agricultura Ecológica (C.R.A.E.), que incluye los términos ecológico, biológico, eco y bio, que incluyen leche y derivados lácteos, conservas de pescado, frutas y hortalizas, huevos, pan, sobaos, café u orujo.
El mercado incluye la gama de productos distinguidos con el sello de Calidad Controlada, como las patatas, los puerros, los arándanos, los pimientos de Isla, la berza “Asa de Cántaro”, la miel, el carico montañés, la leche pasterizada, el queso de oveja curado, el aguardiente de orujo, la anchoa de Cantabria o los embutidos crudos curados de las especies cinegéticas.
TRES SIGUEN EN VALDECILLA
Tres de los heridos este domingo en la ‘pasá’ de Santander al «desbocarse» uno de los animales que desfilaban permanecen ingresados a estas horas en Valdecilla y, previsiblemente, tendrán que pasar, al menos, la noche en el hospital.
De estas tres personas, una tiene un fractura abierta en un dedo, otra en el codo y la restante presenta una herida de asta de vaca, según han informado a Europa Press fuentes de Valdecilla.
Las tres personas están ingresadas en la planta de Traumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla para seguir su evolución y recibir tratamiento.
Además, a lo largo de la tarde han sido dadas de altas cuatro personas que también habían resultado heridas en la ‘pasá’ y que se pudieron marchar tras ser atendidas en Urgencias de las heridas y contusiones que sufrían.





