Ya agrupada, la manada ha entrado en el coso pamplonés. Lo ha hecho por el margen derecho donde han llegado a los chiqueros sin dificultades ni despistes, guiados por los dobladores.
Los seis toros cárdenos de la ganadería de José Escolar han protagonizado este sábado el tercer y multitudinariotercer encierro de San Fermín 2022, en la que ha sido su sexta aparición en las calles de Pamplona, según ha informado RTVE.
Un encierro vistoso que ha legado bonitas carreras con la manada muy estirada y con un astado negro que se ha adelantado a sus hermanos, pero que ha dejado dos corneados en el muslo y cinco contusionados por arrollamientos debido a la gran condensación de corredores sobre todo en el tramo de Estafeta, al ser sábado, el día en el que tradicionalmente participan más mozos.
La carrera ha tenido una duración de 02:30 segundos y ha fluido veloz, compacta, con ritmo constante y avanzando por el centro. Los José Escolar son una ganadería clásica en la Fiesta con astados con fama de imprevisibles (en anteriores ediciones se han dado la vuelta hasta en tres ocasiones), pero que se han comportado con relativa nobleza sin lanzar excesivos derrotes.
Seis toros con pesos que oscilan entre los 500 y 575 kilogramos (con la incorporación del morlaco ‘Diputado’ a última hora), han salido puntuales a las 8:00 horas del corral de Santo Domingo desde donde han arrancado una carrera de 850 metros.
La torada ha enfilado vertiginosa y desde el comienzo dos astados han encabezado guiados por los cabestros, la vacada se ha dividido en dos grupos y ha permitido a los corredores saltar con limpieza entre los toros y arrimarse a las astas.
Los momentos de mayor tensión se han vivido a la altura de la mítica y exigente calle Estafeta con resbalones y de Mercaderes, donde se han producido los heridos por asta y los arrollamientos debido a las dificultades para el avance por la muralla humana que ocupaba el recorrido.
Ya agrupada, la manada ha entrado en el coso pamplonés. Lo ha hecho por el margen derecho donde han llegado a los chiqueros sin dificultades ni despistes, guiados por los dobladores.





