Los dos políticos «aceptaron la invitación en el mes de junio y luego fueron ya los diferentes equipos de ambos quienes gestionaron sus agendas», explica Évole
Hace justo una semana,Jordi Évoledio la campanada: anunció quePablo Iglesias y Albert Riveraserían los protagonistas del cara a cara sorpresa con este domingo, domingo, enLa Sexta(21.30 horas), estrenará oficialmente la novena temporada de’Salvados’, el programa líder de audiencia en la noche dominical.
Lo curioso del caso es que el aperitivo promocional de esa bomba informativa fuera una conversación que Évole mantuvo con el cantanteJulio Iglesias, y que «podría haber dado para muchos minutos más», según explica el periodista.
Pero al director de ‘Salvados’le va la marcha, otra marcha. De hecho, el programa que el espectador verá mañana «se gestó antes del verano», aunque haya acabado de ser editado este mismo viernes. Los dos políticos «aceptaron la invitación en el mes de junio y luego fueron ya los diferentes equipos de ambos quienes gestionaron sus agendas», explica Évole.
«La cuestión era tener un día casi entero» para una grabación que se inicia sin el periodista, con los líderes de Podemos y Ciudadanos juntos, «en un coche que les acerca aNou Barris», al bar El Tío Cuco del barrio deCanyelles, «un terreno neutral donde se ha votado aBarcelona en Comúen las municipales y aCiudadanosen las autonómicas».
Évole incide en destacar «el tono» del encuentro, muy diferente a los típicos debates a cara de perro o alguna de las tertulias televisivas a las que algunas cadenas nos han acostumbrado: «Estuvieron muy amables, con una sintonía agradable entre ellos. No hubo temas pactados. Venían bien preparados y cada uno expuso sus ideas, a veces contradictorias, para sacar adelante a este país. Hubo buen rollo».
Tras la grabación, Rivera e Iglesias se mostraron satisfechos con lo que habían hablado en el espacio. Y Évole, posteriormente, reconoce que «cualquiera de los dos podría ser el futuro presidente del Gobierno». El próximo 20-D lo sabremos.





