El Banco de España ha cifrado la caída de los precios en un 40% y cualquier rebaja por debajo es inadmisible. El Alcalde puede bajar aún más el recibo del IBI pues no ha llegado al tipo mínimo del 0,4 sobre el valor catastral.
“El Alcalde de Santander es un bromista”, ésta es la conclusión a la que llegan desde La Unión, y ello en relación con el anuncio del regidor municipal de que, la revisión de los valores catastrales de la ciudad, instada al Ministerio de Hacienda, a través de la Dirección General del Catastro, puede suponer rebajar un 15% dichos valores.
La revisión de los valores catastrales de Santander, efectuada en plena crisis, que fue aprobada en 2009, entrando en vigor en 2010, “supuso un incremento medio del 242,57%”.
Por eso, afirmó Rafael Sebrango, Presidente de la formación, “es una broma de mal gusto decir ahora que puede bajar solo un 15% lo que se subió un 242% en plena crisis”.
Según publicó el Boletín Oficial de Cantabria, el 25 de Septiembre de 2009, en su página 12519, el valor medio de los inmuebles de los vecinos de Santander, pasó de 45.475,56 €, a 110.319,20 €.
Es obvio, prosiguió, que “la subida de los valores catastrales consistió en multiplicar por 2,4 veces los valores originales”.
Sebrango continuó señalando que el Banco de España, en su informe sobre Estabilidad Financiera, de Noviembre de 2014, “estableció que el precio de la vivienda ha bajado hasta un 40% de media en toda España”, desde el inicio de la crisis.
Por ello, La Unión defiende que “la rebaja del valor catastral de todo Santander, ha de situarse entre el 40% y el 242 %”, por lo que el anuncio del Alcalde de Santander de un posible 15%, “es una mala broma”.
“Cualquier rebaja por debajo del 40% es inadmisible”, manifestó Sebrango, para el que “conformarse con menos es permitir que el Estado siga engañando a los vecinos de Santander”.
El Ayuntamiento es el “enemigo perfecto” del bolsillo del ciudadano de Santander, “que ha sufrido brutales subidas del recibo del IBI, que se suman a otros incrementos de impuestos y tasas municipales” en los últimos 4 años.
La rebaja mínima del IBI, a partir de 40%, que defienden, “afecta a todos los vecinos de Santander, tanto a propietarios como a los que viven de alquiler”.
En este sentido aclaró Sebrango, “lo pagan los propietarios de vivienda, y sobremanera los que viven de alquiler, pues el propietario les repercute íntegramente el impuesto en el recibo”.
El portavoz de la Comisión Gestora de la formación política, Rafael Sebrango, denunció que los recibos del Impuesto, que el Ayuntamiento lleva girando estos años “suponen en algunos casos incrementos del 50, del 60, y de hasta el 70 por ciento, insufribles para una crisis de la que no hemos salido”.
El Alcalde es un bromista, finalizaron desde La Unión, “y en su mano está, sin contar con el Ministerio, paliar aún más el engaño que sufre el vecino de Santander, pudiendo bajar el tipo de cotización al 0,4, algo que no ha hecho”.
“No sabemos a qué espera” para rebajar el IBI en lo que es competencia municipal, no tiene que contar con nadie para bajar el tipo al mínimo legal.
Finalmente, desde La Unión advierten que de no lograrse una rebaja justa del valor catastral de Santander, en 2018, año en el que acaba el período transitorio de aplicación del valor fijado en 2010, los recibos del IBI de los vecinos de Santander, habrán experimentado un aumento del 200%.




