Se encuentra en situación de fuera de ordenación, por lo que no pueden realizarse las obras requeridas para hacer viable y seguro su uso, lo que ha causado la declaración de ruina urbanística del inmueble y la orden de demolición
El Ayuntamiento de Santander ha iniciado el derribo, por ejecución subsidiaria, del edificio situado en el número 41 de la calle Río de la Pila, que se encontraba en un notable estado de abandono y que había sido declarado en situación de ruina urbanística, según ha informado hoy el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz.
Díaz ha explicado que se trata de un edificio, construido antes de 1920, según los datos del Catastro, que cuenta con planta baja, dos alturas y ático. La construcción fue realizada mediante muros de carga de piedra y ladrillo, con estructura de madera. La cubierta es de teja sobre ripia.
Según recoge el informe del arquitecto municipal, es un edificio completamente deshabitado, en el que se aprecia un notable abandono, con desconchones de material de recubrimiento de los paños de la fachada, filtraciones provenientes de la cubierta, áreas de forjado seriamente debilitadas en las zonas correspondientes a baños y cocinas, balcones deteriorados, carpinterías desencajadas, instalaciones de luz obsoletas, cocinas destruidas, baños seriamente dañados, etc.
El edificio se encuentra en situación de fuera de ordenación, por lo que no pueden realizarse las obras requeridas para hacer viable y seguro su uso, lo que ha causado la declaración de ruina urbanística del inmueble y la orden de demolición del mismo que, tras no haber sido ejecutada por la propiedad en el plazo establecido, se ha acometido, con carácter subsidiario, por parte del Ayuntamiento, que ahora repercutirá su coste a la propiedad.
El equipo de gobierno, comprometido con la conservación del patrimonio edificado de la ciudad
“Desde el Ayuntamiento de Santander, seguimos velando por la conservación y el mantenimiento en buen estado de los edificios de la ciudad, con ayudas y acciones que van encaminadas a favorecer la reparación de los mismos y, paralelamente, eliminar los riesgos de aquellos inmuebles en estado ruinoso”, ha subrayado Díaz.
Respecto a las ayudas para la mejora y conservación de los edificios de la ciudad, el responsable municipal de Infraestructuras ha recordado que el Ayuntamiento ha duplicado este año 2014 la partida prevista para la rehabilitación de fachadas y la instalación de ascensores, incorporando 100.000 euros adicionales, de manera que, en total, se otorgarán 200.000 euros en subvenciones por estos dos conceptos.
Díaz ha precisado que ésta es una de las medidas incluidas en el Plan de Estímulo de la Actividad Económica y el Empleo para 2014 y ha remarcado que, entre los fines que busca el equipo de gobierno con la concesión de ayudas para la mejora de los edificios, se encuentran aumentar la calidad de vida de los vecinos y contribuir al mantenimiento y mejora de la ciudad consolidada.
“Reforzar la línea de subvenciones para la rehabilitación de fachadas es un signo de nuestro compromiso con la conservación del patrimonio edificado de la ciudad, cooperando con las comunidades de propietarios en la puesta en valor de aquellos edificios catalogados por su valor arquitectónico, así como en la tareas de mantenimiento de los mismos”, ha indicado.
En este sentido, ha apuntado que estas ayudas para la rehabilitación de fachadas de edificios catalogados se complementan con otras medidas impulsadas desde el Consistorio santanderino, entre ellas, los beneficios fiscales para aquellas comunidades de vecinos que quieran realizar este tipo de obras.
“Además de ayudas económicas, desde el Ayuntamiento de Santander ofrecemos a los vecinos la posibilidad de acogerse a distintas bonificaciones fiscales como la exención del pago de la tasa por licencia de obras o la reducción del impuesto sobre construcciones en un 75 por ciento, todo ello, con el objetivo de mejorar el patrimonio edificado de la ciudad”, ha señalado.
Asimismo, ha valorado que, con las subvenciones para la instalación de ascensores, se mejoran la accesibilidad y las condiciones de habitabilidad de los edificios en el municipio, lo que conlleva notables beneficios para todos los residentes, y especialmente para las personas con discapacidad, las personas mayores y quienes tienen dificultades de movilidad.





