Miguel Ángel Revilla es «optimista» respecto al acuerdo con Podemos sobre la reforma fiscal pero pone pegas a la recuperación del impuesto de Sucesiones. El presidente espera «mentes abiertas» en el debate para «buscar lo mejor»
©EL MUNDO CANTABRIA/IRENE SAINZ SANTANDERGravar o no las herencias. Esa es la cuestión. El Gobierno de Cantabria se mostró ayer «abierto» a modificar la Ley de Presupuestos de Cantabria para 2016 y «optimista» sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Podemos que permita a la comunidad autónoma ser «una de las pocas» que tenga el presupuesto aprobado el 1 de enero, «incluso sin mayoría absoluta», aseguró ayer el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla.Pero hay un pero, al menos por su parte: recuperar el impuesto de sucesiones –una de las exigencias de la formación morada, junto a la reforma del IRPF– puede suponer un «inconveniente en una España que no es uniforme en materia fiscal», lo que podría facilitar «una fuga de depósitos» hacia las comunidades autónomas donde no existe ese gravamen.
Revilla parece comulgar así con las tesis lanzadas por el Partido Popular y contradice a la diputada regionalista Rosa Díaz, que el jueves en el debate del pleno del Parlamento sobre las enmiendas a la totalidad de las cuentas cántabras para 2016 ironizó sobre el argumento.
El impuesto de Sucesiones y Donaciones es un clásico en los programas electorales de PSOE, que lo ha mantenido cuando ha gobernado en la región y PP, que en sus turnos en el Ejecutivo lo ha eliminado a través de bonificaciones, la última vez con un dictamen en contra del extinto Consejo Económico y Social de Cantabria, que proponía modificaciones pero consideraba justa su existencia.Por su parte, la vicepresidenta socialista, Eva Díaz Tezanos, afirmó que el Gobierno «está abierto» a cualquier modificación del presupuesto, tanto en el ámbito fiscal, como en cualquier otro y consideró que la subida de impuestos que reclama Podemos no bloqueará «en absoluto» su aprobación.
La vicepresidenta no incluyó más matices que los temporales. El Gobierno Cantabria seguirá cumpliendo sus compromisos, como lo ha hecho hasta ahora, para que «paguen más los que más tienen, más ganan y más heredan». Eso sí, la reforma fiscal per se no llegará antes las elecciones generales del 20 de diciembre que, en su opinión, «van a dar lugar a un cambio de gobierno, a una reforma de impuestos y a un nuevo sistema de financiación de las comunidades autónomas », según recogió Efe.
Así, a la espera de las enmiendas parciales anunciadas por Podemos, Revilla adelantó que hay que «hacer un cálculo de las ventajas y de los inconvenientes de cobrar a las herencias altas», en una negociación en la que espera que participen «mentes abiertas y que buscan lo mejor para la región ».



