Atacaron con 20 bombas la ciudad de Raqqa. Esa ciudad es considerada la capital de los yihadistas en ese país. Obama y Putin, un encuentro que puede decidir la guerra contra el Estado Islámico
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Francia bombardeó un campamento del Estado Islámico cerca de la localidad de Raqqa, al este de Siria. El Ministerio de Defensa francés informó que esa ciudad es considerada la capital de los yihadistas en ese país.
Según trascendió, los bombardeos tuvieron como principal objetivo «un puesto de mando» del EI que servía como centro de reclutamiento y depósito de armas y municiones. Además, los aviones destruyeron un campo de entrenamiento del grupo yihadista.
Durante el ataque, que se hizo dos días después de la ola de atentados que dejaron al menos 132 muertos en París, se lanzaron 20 bombas. Es el bombardeo más fuerte que hizo Francia en Siria.
Hace más de un año, la aviación francesa operaba contra EI en Irak con cazas Rafale y Mirage 2000 y un contingente de más de 700 efectivos. Sin embargo, en septiembre los bombardeos se ampliaron a Siria.
El Gobierno francés justificó que tenía la necesidad de su «legítima defensa» contra un grupo terrorista que golpea a su país dentro de sus propias fronteras.
Puede ser una foto histórica. Los dos principales mandatarios del planeta cara a cara, hablando en voz baja. París lo ha cambiado todo y las dos principales potencias militares del planeta tienen en sus manos el devenir de la guerra contra el Estado Islámico, el enemigo público número 1. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, han mantenido este domingo una reunión bilateral de más de media hora de duración en la que, oficialmente, han pactado una transición política en Siria bajolos ausipicios de la ONU pero mantienen sus diferencias sobre cómo combatir al Estado Islámico y las «tácticas» a seguir para derrotarlo.
El conflicto en Siria ha sido el tema principal del encuentro privado que ambos líderes han mantenido por espacio de unos 35 minutos aprovechando un paréntesis de la cumbre del G-20 que se celebra en Turquía, según han relatado fuentes del Kremlin y la Casa Blanca.
Fuentes del Kremlin han puntualizado sin embargo que Putin y Obama no han podido resolver sus habituales diferencias sobre la manera de combatir el terrorismo en la región.
Rusia mantiene que el presidente sirio Bashar al Assad es absolutamente esencial para garantizar un mínimo de estabilidad que garantice una correcta transición, pero Estados Unidos pide que sea eliminado del escenario político. «Los objetivos estratégicos son los mismos. Las tácticas son diferentes», han reconocido el asesor Yuri Ushakov.



