El Racing cosecha un punto en su primer partido del año frente a un Numancia que no necesitó mucho para inquietar a los locales.El punto logrado no le deja salir de los puestos de descenso.
Sumar siempre es importante, es una premisa en el fútbol y en la vida, por qué no decirlo también. El Racing de Santander afrontaba el primer encuentro de este año con la necesidad de enmendar la mala imagen ofrecida en las últimas jornadas, y, en cierto modo, así fue.Los de Paco Fernández comenzaron el partido con paciencia, elaborando el juego, tocando la pelota mucho y buscando constantemente a Mariano, hoy uno de los más destacados de los verdiblancos. Con esa tónica el equipo ganaba metros pero le faltaba finalizar en el área rival, pero estaba claro que no era el Racing gris que se había visto en otros partidos.A pesar del cambio de los santanderinos, el guión siguió fiel a los últimos meses y el Racing encajó el primer gol en la primera media hora de juego en una falta lateral botada por Julio Álvarez que Sergi, el pichichi soriano remató de forma magistral al fondo de la red. Un jarro de agua fría que no amilanó a los montañeses.A pesar del traspié, el Racing mantuvo su nivel de juego, muy plano, todo hay que decirlo, con más corazón que cabeza, y de esa forma se llegó al descanso.En la reanudación, los pupilos de Paco Fernández siguieron buscando el empate con mucho coraje, como siempre, especialmente personificada en Mariano, el mejor del Racing en el partido. El delantero alicantino fue un muro en el que se escudaba su equipo, lanzándole balones que el recibía y ayudaba a los compañeros.Transcurrían diez minutos del segundo acto cuando Mariano peleó un balón que acabó en los pies de Concha y elevó el balón por encima del meta visitante, Munir, y tras ser rechazado por el poste, Miguélez lo empujó al fondo de la red. El Sardinero era un clamor y el equipo veía recompensado su coraje.Los minutos siguientes acumularon mucho juego trabado en el centro del campo, sin ocasiones de peligro claras para ninguno de los dos equipos. El tiempo corría de forma inexorable, y el marcador parecía inamovible.En los últimos segundos, cuando el partido agonizaba, una jugada bien elaborada por el Numancia acabó con un remate claro en el punto de penalti que, milagrosamente no se coló en la portería defendida por Mario.Un punto más para la cuenta, pero la sensación de que el equipo necesita aportar mucho más para sacar adelante la temporada.





