Los 130 votos que suman son claramente insuficientes para llevar a Pedro Sánchez a La Moncloa, salvo que en la segunda votación se abstienga el PP o Podemos.
El PSOE y Ciudadanos llegaron ayer a un principio de acuerdo de legislatura tras aceptar Pedro Sánchez la propuesta de reforma de cinco puntos de la Constitución que le ha planteado Albert Rivera. El acuerdo, al que aún le quedan algunos flecos y que incluye un plan con medidas fiscales y laborales, deberá ser ratificado por las ejecutivas de ambos partidos y permitiría a Pedro Sánchez sumar 130 votos que, según recuerdan los diarios, son insuficientes para poder ser investido presidente sin el apoyo expreso del PP o la abstención de Podemos.
La reforma ‘exprés’ de la Constitución suprimiría las diputaciones provinciales, que serían sustituidas por consejos de alcaldes; limitaría el mandato del presidente del Gobierno a ocho años; reduciría a la mitad – de 20 a 10 – los miembros del Consejo General del Poder Judicial, acabaría con el aforamiento de senadores y diputados y reduciría de 500.000 a 250.000 las firmas necesarias para presentar una iniciativa legislativa popular en el Congreso. Además, el PSOE se comprometió a impedir refrendos de autodeterminación si gobierna.
Otro de los puntos del acuerdo se refiere al Senado, que no se suprimirá, como pedía Ciudadanos, aunque se rebajará el número de escaños a 80, en vez de los 226 actuales. También se plantea una modificación del artículo 135 de la Constitución – sobre la estabilidad presupuestaria – para garantizar la financiación de las políticas sociales, así como la inclusión del derecho a la sanidad entre los derechos fundamentales.
En materia de impuestos, ambos partidos han acordado que no se incrementarán los tipos del IRPF, se suprimirán deducciones y bonificaciones en el impuesto de sociedades ampliando la base para aumentar la recaudación y el IVA de los productos y servicios culturales pasará del 21% al 10%. En cuanto al impuesto de patrimonio y el de sucesiones y donaciones, el objetivo es que la clase media y los trabajadores no se vean perjudicados. Por su parte, los defraudadores que se acogieron a la amnistía fiscal impulsada por el Gobierno de Rajoy deberán pagar el 7% de los bienes declarados.
Además el acuerdo incluye un «plan de choque contra la pobreza», dotado de 7.000 millones de euros anuales, que incluiría un aumento de las prestaciones por hijo, el ingreso mínimo vital que llevaba el PSOE en su programa electoral y la apuesta de Ciudadanos por un complemento salarial para trabajadores pobres. En materia laboral, se acordaron medidas para aumentar el número de contratos fijos.
«Si éstas son las propuestas que permitan culminar un acuerdo entre el PSOE y Ciudadanos, nosotros decimos que sí», aseguró Sánchez en rueda de prensa en el Congreso. «Cuando hay voluntad de cambio, hay voluntad de acuerdos», manifestó y consideró que habrá «acuerdo de investidura y legislatura» con Ciudadanos.
«Estamos en un momento histórico de la vida política, a las puertas de que dos partidos con vocación nacional podamos llegar a entendernos», subrayó, y consideró que el pacto alcanzado es «una buena base para liderar ese cambio que necesita la política española y que han pedido los españoles el pasado 20 de diciembre». El líder socialista insistió en «sumar al cambio a todas las fuerzas políticas que quieren liderar un nuevo tiempo político en España» con un gobierno «progresista» que lidere reformas.
El secretario general del grupo parlamentario de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez, destacó que el «prolijo» preacuerdo recoge «más de 80 medidas» de su programa electoral y contempla «todas las medidas» que su partido cree necesarias. «Son bastante transversales y no tienen una carga ideológica determinada, sino el sentido común de hacer las cosas bien hechas», explicó, y tendió la mano al PP para que se sume a las «reformas de calado» acordadas.
Sin embargo se mostró escéptico con la posibilidad de que Podemos apoye el acuerdo. «Hay tantas cosas que nos separan que me parece absolutamente imposible que apoyen un programa de gobierno como este», señaló, e incidió en que el «conglomerado de partidos independentistas» en los que se sustenta Podemos «tienen una idea que es precisamente separar España».
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, consideró «muy legítimo» que el PSOE llegue a pactos «con quien quiera», pero recordó que si el PP no se suma al acuerdo de PSOE y C´s «sencillamente no dan los números». «90 diputados más 40 no es acuerdo de investidura, aunque lo ratifique el Papa», dijo. Iglesias confirmó que «por responsabilidad» su formación seguirá en la mesa de negociación, tratando de que el PSOE mire «a la izquierda» y no «a la derecha» e insistió en que «si no se suma el PP al acuerdo entre PSOE y Ciudadanos no es un acuerdo ni de gobierno ni de investidura».
«Yo quiero pensar que alguien que se presenta a las elecciones aspira a ser presidente. Trabajamos lealmente para que lo sea. Las conversaciones que hemos tenido van en la dirección de que España haya un gobierno presidido por Pedro Sánchez. No puedo pensar que Sánchez se quiera autoexcluir», afirmó. Asimismo dejó claro que Podemos «no acepta presiones». «Puede que otros reculen, pero nuestro compromiso es con los ciudadanos, que nos han votado para que no reculemos y para que haya un gobierno de progreso», aseveró.
Sobre su reunión con ERC y DiL, la definió de «cordial» a pesar de no compartir con estas formaciones el deseo de que Cataluña se independice, y defendió mantener vías de diálogo «frente al unilateralismo y el inmovilismo». Asimismo dijo que se ha llevado la impresión de que ambos partidos se abstendrían para que se pueda formar el Gobierno «de progreso» que propone Podemos.
El portavoz de DiL, Francesc Homs, consideró que el acuerdo entre PSOE y C´s «es muy voluntarioso pero absolutamente estéril». Por su parte, el portavoz de ERC, Joan Tardá, pidió a Podemos «no rendirse» ante el PSOE en su exigencia de un referéndum en Cataluña y señaló que su posible abstención en la investidura de Sánchez estaría vinculada a la celebración de la consulta.
Mañana las comisiones negociadoras de PSOE, Podemos, IU y Compromís se volverán a reunir para avanzar en la elaboración de un programa de gobierno. En su reunión de ayer, los equipos negociadores de PSOE y Podemos trataron temas económicos y laborales en los que «han mostrado su acuerdo en las líneas generales», según Podemos.
Por su parte, el líder de IU, Alberto Garzón, pidió al PSOE que apoye un Gobierno «de resistencia» a favor de las clases populares y que no se deje «seducir» por las políticas neoliberales y la «troika» que defienden el PP y Ciudadanos. «No se puede hacer equilibrismo todo el tiempo», advirtió a Sánchez, al que conminó a decidir «con quién baila: si con el Ibex 35 o con las clases populares».
El secretario general del grupo parlamentario del PP, José Antonio Bermúdez de Castro, explicó ayer, tras una reunión con el equipo negociador de Ciudadanos, que, a pesar del acuerdo con el PSOE, el partido de Rivera no cree que la investidura de Sánchez salga adelante. «Nos hemos emplazado en que a partir del día 4 de marzo seguiremos viéndonos; nos han pedido y hemos aceptado que vayamos definiendo la comisión negociadora», indicó, y consideró que Ciudadanos y Podemos «son proyectos incompatibles». Asimismo recordó que con los 130 diputados que suman PSOE y C´s «no hay base suficiente» para que Sánchez sea investido.
Sobre el acuerdo entre C´s y PSOE, precisó que el PP no aceptará en ningún caso la supresión de las diputaciones.
EL PAÍShabla de «recta final para lograr un pacto» y considera que «el acuerdo entre Sánchez y Rivera desata movimientos de todas las fuerzas políticas». Recuerda también que el pacto «choca con los vetos de Podemos sobre fiscalidad y referéndum catalán» y que la reforma constitucional «depende de los populares y de Iglesias».
«Sánchez elige a Rivera», titulaEL MUNDOen primera y en páginas interiores dice: «PSOE y C´s buscan un socio». ParaABC,»Sánchez pacta con Ciudadanos su supervivencia política». El diario dice que Sánchez «entrega un cheque en blanco a Rivera a cambio de presentarse ante el PSOE con un acuerdo que hace aún más improbable su investidura».LA RAZÓNhabla de «pacto de la no investidura» y de «pacto de salón que no suma».
LA VANGUARDIAseñala que «Sánchez suma a Rivera sin dejar el diálogo con Podemos» y que ambos «sellan una mayoría de centro para atraer a Podemos y PP».EL PERIÓDICOtambién habla de «primer pacto» en la «recta final hacia la investidura».EL ECONOMISTArecuerda que «el acuerdo de legislatura de PSOE y C´s es inútil sin la abstención del PP».
EL PAÍS 1,17-19/EL MUNDO 1,2-11/ABC 1,16-19/LA VANGUARDIA 1,12-16/EL PERIÓDICO 1,2-4/LA RAZÓN 1,14-18/CINCO DÍAS 23/EL ECONOMISTA 24,25
PROPUESTA Y ACUERDO PSOE-CIUDADANOS
El secretario general del PSOE ha aceptado la propuesta de reforma de la Constitución presentada hoy por el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, para apoyar su investidura. Los 130 escaños que suman son clarmente insuficientes para hacer a Sánchez jefe de gobierno, salvo se abstenga en segunda votación PP o Podemos.
En una rueda de prensa en el Congreso, Sánchez ha dejado claro que si esa es la petición de Ciudadanos para que haya un acuerdo de gobierno, «que no le quepa duda» a los españoles que se producirá ese pacto.
Pedro Sánchez ha hecho el anuncio al tiempo que mantiene las negociaciones con Podemos, primero a dos bandas y, ya a las ocho de la tarde, de nuevo a cuatro, también con Compromís e IU.
Un par de horas más tarde era Ciudadanos que confirmaba el principio de acuerdo. El vicesecretario general, José Manuel Villegas, ha confirmado que existe «un principio de acuerdo» con el PSOE para apoyar un Gobierno de Pedro Sánchez y espera que, a falta de algunos flecos, se concrete en las próximas horas. Villegas se ha referido al acuerdo que negocian con el PSOE desde hace casi tres semanas después de que el líder socialista, Pedro Sánchez, aceptara la propuesta de Ciudadanos de reforma exprés de la Constitución, el requisito para cerrar un acuerdo de legislatura.
Voluntad de cambio
Poco antes, era Pedro Sánchez el que explicaba que «cuando hay voluntad de cambio, hay voluntad de acuerdo». Lo hacía en una rueda de prensa improvisada en el Congreso para responder a la oferta de reforma constitucional exprés lanzada esta mañana por Ciudadanos. En este sentido, ha anunciado quesi tiene «el honor» de ser presidente bajará de 500 mil a 250 mil las firmas exigidas para poder presentar una iniciativa legislativa popular,limitará el mandato de la presidencia del Gobierno a 8 añosyreducirá a la mitad -de 20 a 10- los miembros del Consejo General del Poder Judicial(CGPJ).
Asimismo, ha garantizado que si gobierna el PSOE iniciará lasupresión de las diputaciones provincialespara crear unos nuevos entes públicos entendidos como consejos provinciales de alcaldes, que garanticen la igualdad entre españoles «vivan donde vivan». Por último, ha confirmado queacometerá una reforma constitucional en la que se acabe con los aforamientos de senadores y diputados en el Parlamento nacional y los autonómicos.
Si esas si esa es la petición de Ciudadanos para que haya un acuerdo de gobierno, «que no le quepa duda» a los españoles que se producirá ese pacto, ha dicho Sánchez



