Esta noche entra en funcionamiento un nuevo sistema de iluminación en el paseo de la segunda playa del Sardinero, con tecnología LED y detectores de presencia, que permiten que la intensidad de la luz se atenúe hasta el 20% cuando
El Ayuntamiento de Santander conseguirá un ahorro de, al menos, el 70 por ciento en el consumo energético del alumbrado público gracias al proyecto de eficiencia energética en el que está trabajando y que conllevará una inversión de alrededor de 13,5 millones de euros en la renovación de la iluminación exterior de la ciudad.
Estos datos han sido adelantados hoy por el alcalde, Iñigo de la Serna, que ha presentado la nueva iluminación instalada en el paseo de la segunda playa del Sardinero, que entra en funcionamiento esta noche y ha conllevado la sustitución de las luminarias por otras de tecnología LED y detectores de presencia, que sirven como prueba piloto de este sistema.
De la Serna ha explicado que, con la renovación de las 20 luminarias de esta zona, se ha pretendido realizar una prueba real para que los ciudadanos puedan comprobar la efectividad de la tecnología LED y del control de presencia, que permite que la intensidad de la luz se atenúe hasta el 20% cuando no hay viandantes y suba al 100% al detectar movimiento.
El sistema instalado en el paseo de la segunda playa del Sardinero es totalmente flexible y programable, tanto en las zonas de detección como de los tiempos y niveles de iluminación de las luminarias.
Por su parte, el uso de tecnología LED hace posible que el consumo energético y de CO2 sea muy reducido, de manera que se produce un ahorro del 60% en la potencia, puesto que las nuevas luminarias tienen una potencia de 102 vatios, frente a los 250 vatios de las anteriores.
Asimismo, disponen de un sistema óptico de precisión que evita la luz descontrolada o malgastada; la base de la luminaria es de perfil plano para evitar contaminación lumínica emitida hacia el hemisferio superior, y está diseñada y fabricada con materiales reciclables.
La empresa Ditra, adjudicataria del servicio de alumbrado público en la ciudad, se ha hecho cargo de la inversión en la renovación de estas 20 luminarias, que ronda los 30.000 euros, mientras que la tecnología ha corrido a cargo de la empresa Philips, “lo que constituye una nueva muestra de los beneficios de la colaboración público-privada en los servicios que se prestan a los ciudadanos”, ha expresado el alcalde.
De la Serna ha indicado que un sistema similar ya está en funcionamiento en el parque de Las Llamas, dentro del proyecto europeo OutSmart, si bien, en ese caso, se trata de lámparas de vapor de sodio, con lo que el ahorro conseguido es inferior.
Santander avanza como smart city con un proyecto de eficiencia energética a escala ciudad
El alcalde ha avanzado que el proyecto de eficiencia energética, financiado por el Banco Europeo de Inversiones, que se va a llevar a cabo en la ciudad conseguirá mayores ahorros de los previstos inicialmente y conllevará también una inversión muy superior a la que se planteó en un primer momento.
Así, tras las auditorías energéticas realizadas en los más de 22.600 puntos de luz con los que cuenta la ciudad, se calcula que se podrá conseguir un ahorro de, al menos, el 70 por ciento en el consumo energético del alumbrado público, frente al 50 por ciento estimado, y se prevé que la inversión alcance los 13,5 millones de euros.
En este sentido, De la Serna ha indicado que el alumbrado público supone el 60 por ciento del consumo total de energía que realiza el Ayuntamiento de Santander y conlleva un gasto anual de 2,5 millones de euros.
El Ayuntamiento está preparando ya los pliegos de condiciones para el concurso dirigido a las empresas de servicios energéticos, puesto que serán estas empresas las que, con cargo a una parte del ahorro que se obtenga, lleven a cabo las inversiones necesarias para conseguir mejorar la eficiencia energética.
Los pliegos establecerán, entre otros aspectos, el cambio de todas las luminarias actuales por otras de tecnología LED, la telegestión punto a punto de todo el alumbrado público, y la integración del alumbrado como una vertical más abierta y comunicada con el resto de la smart city.
Además, el Ayuntamiento primará la calidad tecnológica de las soluciones implementadas y revisará anualmente el porcentaje mínimo de ahorro energético garantizado.
De la Serna ha explicado que estas acciones significarán para Santander dar un importante salto como smart city, puesto que, por primera vez, se aborda un proyecto de eficiencia energética en la iluminación a escala de toda una ciudad.





