Solicita que se abra un nuevo periodo de elecciones internas para que la composición de los consejos ciudadanos se ajuste a la nueva realidad política y organizativa, donde todas las posturas y círculos tengan representación.
Durante las últimas semanas se ha evidenciado públicamente la división en la que se encuentra Podemos Cantabria. Una vez pasadas las elecciones las diferentes posturas han quedado patentes por los numerosos titulares en los que se deja claro el total desacuerdo existente dentro del Consejo Ciudadano Autonómico (CCA).
Desde el Consejo Ciudadano y el Círculo de Podemos Torrelavega queremos dar nuestra opinión ante una situación que nos atañe a todas las personas que formamos parte de Podemos.
La estructura formada desde el Consejo Ciudadano Autonómico, con las elecciones del 20-D como objetivo, ha demostrado ser un fracaso. Con tan sólo un acto de campaña en Santander y resultados electorales muy pobres en la principal zona de influencia del comité de campaña; y por el otro lado porcentajes muy altos de voto, y múltiples actos de campaña en las zonas en las que se ha trabajado al margen del comité de campaña central y con el apoyo de los círculos y las Candidaturas del cambio. Esto refuerza una vez más la tesis de que la labor de una dirección es siempre menos eficaz que los militantes de base organizados con un objetivo común. Por eso creemos que la estructura del Consejo Ciudadano debe adecuarse a esa realidad y representar a todos los círculos.
La democracia y la transparencia deben ser valores que guíen nuestra actuación política, aunque para algunos cargos se han convertido en meros significantes vacíos. La rendición de cuentas, así como el acatamiento de las decisiones de la mayoría, deben guiar a todos los cargos dentro de Podemos; lamentablemente, eso no ha sido así, sufriendo los círculos y los Consejos Ciudadanos de una enorme falta de comunicación con el secretario general y su núcleo duro.
Determinados consejer@s ciudadan@s, entre los que incluimos a la Secretaria General de Torrelavega quienes durante la campaña electoral autonómica/municipal utilizaron sus cargos dentro de Podemos para bloquear las candidaturas municipales surgidas de los círculos (y avaladas por los propios documentos político-organizativos votados mayoritariamente por los inscritos), dedicando más esfuerzo a boicotear dichas candidaturas que a hacer campaña por Podemos, llegando en algunos casos a apoyar candidaturas rivales.
El caso de la señora Elvira Lupión merece ser tratado en detalle: muchas de las críticas que se han manifestado desde los Círculos sobre José Ramón Blanco pueden aplicarse sobre la señora Elvira Lupión, e incluso más. Aparte de las transgresiones descaradas de los artículos 3, 5, 6, 9 y 11-d de los principios éticos de Podemos, además de verter numerosas mentiras e infamias (incluso personales) sobre los miembros de Podemos que conformaron la candidatura municipal “Torrelavega Puede”. Como ha sido la tónica durante su periplo como secretaria general, en ningún momento ha rendido cuentas de sus palabras o acciones, incluso ha llegado al punto de no presentarse en las reuniones del Círculo y el Consejo desde hace varios meses, lo que constituye una flagrante dejación de funciones. Además, se negó a participar en la campaña electoral para el 20-D, e incluso llegó a amenazar a un consejero ciudadano (en sus palabras: “tomaría las medidas que considerase oportunas”) para tratar de evitar que Torrelavega hiciese campaña. Pese a su boicot constante, la gente del círculo y el Consejo Ciudadano de Torrelavega llevamos a cabo la campaña, obteniendo un buen resultado en el municipio de Torrelavega (20,44%).
Por lo tanto, desde el Consejo Ciudadano y el Círculo de Torrelavega nos sumamos a la petición para que los cargos se sometan a una moción de confianza, para que sean ratificados por los inscritos, o deban dejar sus cargos si así lo decide la mayoría. Del mismo modo, el círculo de Torrelavega solicita que se abra un nuevo periodo de elecciones internas para que la composición de los consejos ciudadanos se ajuste a la nueva realidad política y organizativa de Cantabria, donde todas las posturas y círculos tengan representación.



