No podía iniciar acciones contra Pernía; el Racing era el perjudicado. Mi padre tenía una gran relación con Revilla, pero no se pactó nada por el club. El proyecto Racing Primavera vino hecho, dudo que el Gobierno lo conociera
©EL MUNDO CANTABRIA.
Jacobo Montalvo Vijande se encuentra actualmente en el ojo del huracán. Conocido en Cantabria por haber sido propietario del Racing de Santander hasta la venta del club a Ali Syed en 2011 y después de haber recuperado el control de la entidad este mismo año, se halla encausado en el procedimiento penal que investiga el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria por las relaciones del anterior Gobierno autonómico y el equipo verdiblanco. La entrevista, de hecho, se produce la semana pasada en presencia de sus abogados y antes de la solicitud de Manos Limpias para ampliar la querella con la compra de la Marca Racing.
Pregunta.- ¿Tiene miedo a ser condenado?Respuesta.- Realmente no. Pero está claro que a nadie le gusta ser imputado y menos por temas en los que uno no se siente responsable.
P.- ¿Por qué ha solicitado en este momento del proceso la imputación del expresidente Francisco Pernía?R.- Era el momento procesal. Hay mucha gente que me demandaba que lo hubiera hecho antes, pero no era el momento. Vamos a ver qué pasa, pues considero como el 99% del racinguismo que él es el máximo responsable de la deriva de los últimos años, con una gestión que ha hecho mucho daño.
P.- Si tan descontento estaba, ¿por qué no inició un proceso penal contra él?R.- Yo lo he explicado muchas veces. Directamente no puedo alegar un perjuicio porque realmente el perjudicado es el Racing. Es el club el que tendría que iniciar esas acciones.
P.- A propósito de Pernía, ¿es verdad que fue él quien le presentó antes de las elecciones de 2003 a Ángel Agudo?R.- No recuerdo exactamente la fecha, pero sí es cierto que en un viaje que hicieron ambos se acercaron a las oficinas que tenía nuestro grupo (Silver Eagle) en Madrid y allí nos lo presentó.
P.- ¿Como el próximo consejero de Economía?R.- No recuerdo si dijo eso tal cual, pero vamos, como futurible miembro del Gobierno.
P.- ¿Qué le parece que el que fuera responsable de Dumviro y vicepresidente del Racing, Ramiro Cid, esté imputado en la Operación Púnica de corrupción política?R.- Bueno, ahí tengo poco que opinar. A Ramiro Cid le conozco desde hace muchos años pero no hemos tenido contacto prácticamente en los últimos ocho. Tenía más vinculación con mi padre, pues él y el padre de Ramiro eran amigos. No sé si tendrán relación hoy en día.
P.- A propósito de su padre, ¿cómo termina usted con el control del Racing si en principio era su padre, Javier Montalvo, el que se encontraba entre los inversores de Dumviro?R.- Hubo un momento, a partir del crack inmobiliario, en que nuestra constructora fue a concurso, por lo que me tuve que implicar para que la empresa sobreviviese. La compañía, redimensionada, empezó a rodar de nuevo y vi que mi función había terminado, por lo que decidí salir del grupo de empresa familiar. Vendí mis acciones y me las pagaron con títulos de Dumviro, por lo que pasé a ser su responsable. El Racing siempre me ha hecho mucha ilusión, igual que trasladarme a Santander.
P.- ¿Por qué no fue hasta 2007 cuando desembarcan de forma oficial en el club si diferentes testigos en la causa ya han apuntado que su padre participaba desde el principio de Dumviro, esto es, diciembre de 2005?R.- En aquella época mi padre y Miguel Ángel Revilla tenían una magnífica relación. Mi vinculación personal directa con Dumviro empieza en 2009, lo de 2005 para mí es casi prehistoria. No tuve nada que ver. (Los abogados recuerdan que se decidió entrar en el Racing en 2007, no 2005, por estrategia empresarial).
P.- Habla de la relación de Javier Montalvo con Revilla, ¿sabe si pactaron algún tipo de contraprestación empresarial por hacerse con la propiedad del equipo?R.- No y lo dudo. He tenido ocasión de estar alguna vez con los dos y se hablaba de cualquier cosa menos de temas políticos o de negocio.
P.- ¿Le contó su padre alguna vez los negocios que tenía con el abogado Emiliano Garayar, fundador de Dumviro?R.- No, y tampoco tenía por qué.
P.- Su primo, en cambio, sí que sabía que tenían relación.R.- Es lógico, pues él era socio de Emiliano Garayar en el despacho de abogados y fue él quien les presentó. No obstante, ya ha mostrado su indignación al desconocer los negocios entre ambos, más si cabe cuando se supone que Garayar y él eran socios.
P.- Pese a no pactar ningún tipo de retorno, según sostiene, decidió conceder al Racing un préstamo de siete millones antes de hacerse cargo de Dumviro. ¿No era un poco arriesgado?R.- Bueno, en aquel momento disponíamos de mucha tesorería y nos pareció que era una manera interesante de posicionarnos a nivel estratégico por la repercusión que tiene para tu marca casi a nivel mundial ser titulares de un equipo de fútbol.
P.- Pero ustedes todavía no eran titulares del club cuando concedieron el préstamo…R.- No, hicimos un préstamo porque la entidad necesitaba apoyo financiero, pero eso ya de alguna manera nos estaba dando pie. Para apoyarse en un vehículo para potenciar la marca no es necesario comprar.Entendíamos que el retorno de la inversión era positivo. Aparte no era comprar por casualidad, pues además de racinguistas teníamos mucha vinculación con Cantabria.
P.- ¿Entonces comprometieron los siete millones sabiendo que iban a adquirir el club?R.- Bueno, lo que pasa es que una cosa es el préstamo participativo que se supone que ibas a ir recuperando y otra asumir la deuda que el Racing mantenía con el Gobierno de Cantabria. Se pasó de siete millones de inversión inicial a tener que hacer frente también a los siete millones de debe al Ejecutivo.
P.- ¿Le llamó mucha gente después de que declarase en el Parlamento de Cantabria que Agudo y Luis Egusquiza le dijeron que compraban el Racing o se quedaban sin el proyecto urbanístico del Ecoparque Besaya?R.- Es que eso hizo mucho ruido, pero creo que no se me entendió del todo bien. En una cena entre buenos conocidos, pues siempre he tenido una grata relación con ellos, se ha querido leer lo que yo no quise decir. Yo no hablé de amenazas, hubo un momento de tensión y Agudo dijo lo que dijo. Yo no me lo tomé como una amenaza y creo que él tampoco lo entendió así. En mi opinión claramente no lo hizo.
P.- Pero en el entorno del exconsejero de Economía sí que sentaron mal sus declaraciones…R.- Lo sé, porque incluso negaron la mayor, rechazando hasta que hubiese habido cena. Eso no se puede negar, luego el contenido de la conversación sí se puede modular. Pero el hecho de que quisieran desmentir que se produjo esa cita sí que me sentó mal a mí, por querer dejarme por mentiroso.
P.- ¿Sabe por qué cobró Garayar casi 800.000 euros de Ecoparque Besaya S.L. según Hacienda?R.- No tengo ni idea, la verdad. Son cosas que me estoy enterando a raíz de vuestros artículos. La gestora no la administrábamos nosotros. Nosotros participábamos en Alcalá 120 en minoría junto a Caixa Catalunya. Quien tomaba las decisiones era la promotora de la caja.
P.- Pero SEDI Gestión Inmobiliaria sí era suya. ¿Cuánto facturó vía Ecoparque?R.- Traté de explicarlo en el juzgado. Alcalá 120 no tenía servicios propios, por lo que los facturaba a SEDI, que era la empresa del grupo que se encargaba de gestionar el patrimonio inmobiliario de Alcalá 120, pues ésta no tenía ningún trabajador.
P.- ¿SEDI se dedicaba a más proyectos aparte del Ecoparque?R.- Se centraba en los proyectos inmobiliarios de Alcalá 120, que insisto no era una compañía de nuestro grupo, sino en la que simplemente participábamos. Sí operaba en más proyectos.
P.- ¿A usted el Ecoparque le ha costado dinero, ha ganado o se ha quedado igual?R.- Nosotros nos desligamos de Alcalá 120 antes de que se resolviesen las contingencias que había entre ésta y la concesión fallida del proyecto. Lo que negociase el Ejecutivo con Alcalá 120 lo ignoro pues ya no estábamos en la sociedad.
P.- ¿Por qué asumió el Gobierno 422.000 euros de préstamos participativos de Alcalá 120 aparte de la liquidación?R.- No lo sé, ya lo expliqué a la jueza, que el Ecoparque no era mi negociado. Mi empresa tenía por aquella época casi 1.200 trabajadores y ese área era coto de personal especializado en urbanismo. Yo soy más letrado a la antigua usanza.
P.- Volviendo al Racing. ¿Usted ha pagado algo a la Administración por la entidad?R.- Ese es un tema que se está debatiendo: Por qué no se pagaron los intereses que se iban generando a costa del Ejecutivo. Pues porque el Racing tampoco pagaba a Dumviro los intereses de nuestro préstamo. Ahí es donde se formaba el cuello de botella. Si el Gobierno regional exigía esos intereses obligaba a Dumviro a reclamar los mismos intereses al club, lo que implicaba asfixiar a la entidad, lo que no tenía sentido.
P.- ¿Quién puso a Francisco Pernía en 2006 como presidente del club?R.- Buena pregunta. A estas alturas no lo sé, si me dices una persona en concreto. Lo que yo sé es que era un presidente de consenso y que ya estaba cuando yo llegué a Dumviro.
P.- ¿Consenso entre quiénes?R.- Pues entre los primeros que constituyeron Dumviro e imagino que con el plácet y la tutela del Gobierno.
P.- ¿No se planteó despedirle cuando el Racing acumulaba déficit año tras año y usted tenía que firmar las cuentas?R.- Cuando me hice cargo de Dumviro no tenía el más mínimo atisbo de sospecha. Además los resultados deportivos eran muy buenos, cuando el equipo competía en Europa y Pernía gozaba de cierta popularidad. No sabía que se hubiera desviado dinero para otros fines, por lo que me hubieran tachado de loco.
P.- ¿Usted autorizó la escuela de fútbol en Brasil conocida como Racing Primavera?R.- El proyecto Racing Primavera vino hecho. Fue Francisco Pernía el que fue a Brasil a ver jugadores y había quedado con algún representante. Me dijo que se había invertido cerca de un millón de euros en la escuela para aportar dinero y cobrar con los derechos preferenciales sobre futbolistas interesantes. A priori no sonaba mal.
P.- ¿Quién tuvo que dar luz verde al proyecto por parte del Gobierno?R.- No sé si alguien lo autorizó, pero imagino que tuvieran perfecto conocimiento del asunto. Dudo mucho que Pernía pasase por alto, y más en una operación de éstas que involucraba un capital importante, la pertinente consulta al Ejecutivo.
P.- ¿Ejercía la Administración realmente el tutelaje sobre el club al que debía someterse el equipo por contrato? R.- Eso tendréis que preguntarlo al Gobierno. Sé y me consta que estaban informados permanentemente de las operaciones que se hacían dentro del Racing, pues Pernía tenía línea muy directa con gente del Ejecutivo.
P.- ¿Con quién exactamente?R.- Con Agudo y Luis Egusquiza, que además eran los encargados públicos del negociado del Racing.
P.- ¿Dumviro era dueño o testaferrodel club?R.- No me consta lo de testaferro. Solo sé que según consta en el informe concursal Dumviro aportó al club 9,3 millones.[Mañana se publicará la segunda parte de la entrevista, desde la venta a Ali hasta la actualidad].





