Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una macrorredada en cuatro provincias (Madrid, Ávila, Toledo y Cuenca), bautizada como operación Neptuno, en la que fueron arrestadas al menos otras 34 personas, todas ellas pertenecientes también al Frente Atlétic
Diecisiete días después de la muerte del hincha del Deportivo Francisco Javier Romero Taboada, alias Jimmy, en el curso de una brutal reyerta entre seguidores del Frente Atlético y los Riazor Blues en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón, la policía detuvo ayer a dos ultras del club rojiblanco como presuntos autores directos de la paliza que provocó a la víctima lesiones que acabaron con su vida.
Las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una macrorredada en cuatro provincias (Madrid, Ávila, Toledo y Cuenca), bautizada como operación Neptuno, en la que fueron arrestadas al menos otras 34 personas, todas ellas pertenecientes también al Frente Atlético.
Arrestos en Ávila y Cuenca
Las detenciones se practicaron, además de en Parla y Alcobendas, en Madrid capital y Móstoles, así como en los municipios toledanos de Seseña y Talavera de la Reina, Ávila y Cuenca. La operación ha sido desarrollada por la Brigada de Información de Madrid con el apoyo de una Unidad de Intervención Policial (UIP) de unos 20 agentes.
Para efectuar las identificaciones que culminaron con las detenciones, la policía se ha basado en las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona de Madrid Río que funcionaban en el momento de producirse los hechos, en los vídeos realizados por particulares con teléfonos móviles y cámaras de vídeo puestos a disposición de los investigadores y en el rastreo de los teléfonos que situaban a los investigados en el lugar de la pelea.
La policía también se presentó ayer con una orden judicial de registro en el bar Río Duratón, situado cerca del estadio Vicente Calderón y muy conocido entre los seguidores del Atlético de Madrid, pero frecuentado también habitualmente por los ultras del Frente Atlético, que lo utilizan como lugar de reunión.
El juez comenzó ayer los interrogatorios de los detenidos, para lo que cuenta con un plazo de 72 horas, por lo que será a partir del viernes cuando se sepa cuántos pasarán a disposición judicial. Están acusados de los delitos de homicidio, en este caso los dos supuestos autores materiales, tenencia ilícita de armas u objetos peligrosos y riña tumultuaria.
Ya en el mismo día de la multitudinaria reyerta la policía detuvo a otras 21 personas, de las que un total de 16 pertenecían a los Riazor Blues, cuatro eran miembros del Frente Atlético y otra tenía antecedentes por su relación con los ultras de los Bukaneros, del Rayo Vallecano, y de Alkor Hooligans, del Alcorcón. Estos dos últimos grupos, de ideología de extrema izquierda, ayudaron presuntamente a los Riazor Blues en la pelea contra el Frente Atlético. Ninguno de estos detenidos, que quedaron en libertad con cargos por riña tumultuaria y con la obligación de comparecer ante el juez, tenía sin embargo participación directa en los hechos que acabaron con la vida del ultra del Deportivo.





