Título “NORMA”
Género: Ópera
Autor: VINCENZO BELLINI
Director de escena. RODICA PICIREANU
Director Musical: ÓLIVER DÍAZ
Elenco: YOLANADA AUYANET, EN NORMA, CON EKATERINA BUACHIDZE, ANDEKA GORROTXATEGUI, DAVID CERVERA, LAURA DE LA FUENTE Y SIMONE FREDIANI
Orquesta y coros: TEATRO NACIONAL DE LA ÓPERA DE MOLDAVIA en colaboración de, CORO LIRICO DE CANTABRIA Y ORQUESTA SIFÓNICA DEL CÁNTABRICO
Producción: TEATRO NACIONAL DE LA ÓPERA DE MOLDAVIA
Sala Argenta.
Crítica.- La programación del palacio ha asumido de nuevo, dentro de sus posibilidades, la puesta en escena del género lírico, ópera y zarzuela´. Esta semana ha tocado la representación de una de las claves de la ópera italiana, “Norma” de Vincenzo Bellini, sobre una historia de la antigüedad. Considerada un gran exponente del belcantismo. con un personaje central el de la soprano, en prácticamente todo momento en escena.
Al mismo tiempo, como “Aida” o “Nabuco” con desarrollo de historia antigua. En este caso la dominación romana en lo que hoy conocemos como Francia.La producción dirigida por el Teatro Nacional de la Ópera de Moldavia, de corte clásico, con una personal escenografía de bloques pétreos y un fondo, perfecto, para el fondo religioso del texto. La escenografía, por tanto, nos lleva directamente a la trama argumental, la historia de amor prohibido entre una sacerdotisa con votos de virginidad, enamorada de un líder rebelde y la aparición de otra mujer. Formando un triangulo amorosos con ribetes clásicos como casi obliga el género.Una puesta en escena de “Norma” irregular; donde cosas excelentes a mi juicio, han compartido escenario con otras bastante flojas.
Excelentes, la soprano canaria, Yolanda Auyanet con una voz moderna, sin impostación, pecado por cierto de algunas de las grandes antiguas; y la mezzo, Ekaterine Buachidze, ganadora del primer premio del Concurso “Operalia 2025”, además del premio del Público y curiosamente un tercero, el de la zarzuela española a la que auguramos un futuro muy prometedor. No así las voces masculinas, en un tono menor.
Los coros, el propio de Moldavia y el Lirico de Cantabria, no han conseguido esa brillantez extrema que tiene la partitura de Bellini. Mientras la orquesta Sinfónica del Cantábrico cumplía en una prueba muy difícil.
Pero quizás lo que menos me gusto, fue la representación en exceso estática, que te hace perder todo el dramatismo. Hay un momento que la letra dice algo así como vamos a ganar la guerra contra los romanos. Al menos estos guerreros de la sala Argenta no vencen por parados.Bromas aparte, en estos casos, aunque la producción llega de la Ópera Nacional de Moldavia, coros orquesta y los protagonistas se ha debido conocer el pasado lunes; y menos mal que Oliver Díaz, el director de orquesta asturiano, es un especialista y me consta que ha hecho un trabajo ímprobo.

