LOS MUERTOS. Víctor Lázaro Viñas, de 21 años, y Julián Vargas, de 19, perdieron la vida cuando habían empezado a dar sus primeros pasos profesionales.
Dos vidas truncadas en plena juventud. Víctor Lázaro Viñas, de 21 años, y Julián Vargas, de 19, perdieron la vida cuando habían empezado a dar sus primeros pasos profesionales. El primero como camarero de una sidrería de la calle de Eleuterio Quintanilla y el segundo como soldador, profesión para la que se había formado en la Fundación Revillagigedo. Son las dos víctimas mortales del accidente múltiple ocurrido el viernes en la autovía del Cantábrico a la altura de Cabezón de la Sal, en el que se vieron implicados ocho turismos y tres coches.
Desde que a primera hora trascendiese la noticia del fatal desenlace de los dos gijoneses –Vargas nació en Colombia pero desde pequeño residía en Asturias– las redes sociales se inundaron de pésames y estupefacción por parte de sus muchos amigos y conocidos.
Alberto, vecino de Pravia, también se vio implicado en el accidente. «No se veía ni a un metro», recuerda en declaración a El Comercio de Gijón. El no tuvo más remedio que guiarse por la línea del arcén para seguir derecho. «De pronto recibí un fuerte impacto por detrás… A partir de ahí, bueno… aparqué donde pude a la derecha y empecé a escuchar golpes, golpes y golpes, algunos a cientos de metros de mí…». Alberto fue el primero de la fila en el trágico accidente múltiple que se cobró la vida de dos jóvenes vecinos de Gijón; Julián Vargas, de 19 años, nacido en Colombia y residente en Gijón, y Víctor Lázaro, gijonés de 21 años de edad, cuyo turismo acabó empotrado contra un camión.
Víctor había estudiado en el instituto El Piles y posteriormente en la Universidad Laboral. Apasionado seguidor del Sporting, cuentan sus allegados que su deseo más ferviente era que su equipo subiese a Primera División para poder disfrutar de los partidos la próxima temporada.Su afición por el esquí le había llevado a trabajar en la estación de San Isidro la última temporada. Sus actuales compañeros de la sidrería La Xana no eran capaces ayer de digerir la trágica noticia.
Julián Vargas, nacido en Colombia, vivía en Gijón desde hacía años y era un amante del boxeo y la lucha. Había estudiando en el Revillagigedo y en la Universidad Laboral, donde había entablado amistad con Víctor. Sus allegados esperan el traslado de los cuerpos al tanatorio de Cabueñes para poder velarlos.
El accidente en el que perdieron la vida dejó además diez heridos, uno de ellos muy grave. ha dejado además diez heridos, uno de ellos muy grave. Los dos fallecidos viajaban en el mismo vehículo. La densa niebla con la que ha amanecido Cantabria parece estar detrás de este trágico accidente ocurrido a las seis de la mañana.





