ENCUESTA DE DEMOSCOPIA para El País: solo el 32% de los catalanes apoya la idea de unas elecciones plebiscitarias, mientras que un 58% la rechaza.
Una encuesta publicada por ‘El País’ refleja un rechazo mayoritario a las principales opciones que barajan CiU y ERC. Los entrevistados no apoyan la independencia, apuestan por acatar al TC, piden negociar una ampliación de las competencias de la Generalidad, y creen que debería convocarse unas autonómicas no plebiscitarias.
Ni elecciones plebiscitarias, ni referéndum en contra de la suspensión del Tribunal Constitucional, ni independencia. Uno sondeo realizado por Metroscopia y publicado este domingo porEl Paísapunta que las opciones planteadas por el presidente de la Generalidad, Artur Mas, no tienen un amplio apoyo entre la sociedad catalana.
Según esta encuesta -consistente en 1.000 entrevistas telefónicas realizadas entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre-, ante la suspensión del 9N dictada por el TC, la mayor parte (45%) apuesta por «acatar la sentencia y negociar una nueva convocatoria de la consulta que se ajuste a la legalidad constitucional», y un 25% cree que se debería «buscar otra salida a la actual situación que no requiera la consulta».
En cambio, únicamente un 23% apuesta por «ignorar la sentencia del Tribunal Constitucional y celebrar la consulta». Son los simpatizantes de ERC los que mayoritariamente (55%) optan por esta opción.
Solo un 29% de independentistas
Tampoco parece que la independencia sea la opción preferida por los ciudadanos de Cataluña, según este sondeo. En caso de una consulta, un 47% de los encuestados dice que votaría «a favor de que Cataluña siga formando parte de España pero con nuevas y blindadas competencias en exclusiva». Un 16% optaría por seguir como hasta ahora. Y un 29% se declara «a favor de la independencia».
De hecho, entre los simpatizantes de ERC la opción indepenentista, aunque mayoritaria, no es unánime, puesto que la apoya un 62%, mientras que un 33% apostaría por ampliar las competencias de la Generalidad.
Rechazo a unas plebiscitarias
Por otra parte, la idea de celebrar unas elecciones autonómicas en clave plebiscitaria «con una lista única para las formaciones partidarias del proceso soberanistas» tampoco entusiasma. Solo un 32% de los encuestados apoya esta alternativa, mientras que el 58% se opone. En el caso de los votantes de ERC, este porcentaje sube hasta el 60%, mientras que entre los votantes de CiU se cifra en el 45% (frente al 43% que lo rechaza).
En todo caso, la mayoría de los entrevistados (65%) cree que, tras la suspension de la consulta, Mas debería convocar elecciones autonómicas anticipadas. Son los simpatizantes de ERC (78%) y los de CiU (73%) los que con más intensidad piensan de esta forma.
Un 79% de los entrevistados se muestra de acuerdo en que «lo urgente» es que el Gobierno, la Generalidad y los partidos «busquen un acuerdo satisfactorio para todos en cuanto al encaje de Cataluña en España». Una opción que, aunque en diferentes grados, es mayoritaria entre los votantes de todos los partidos.
También es mayoritaria, aunque con menos contundencia (54%), la opinión en el sentido de que «la forma correcta y que habría podido facilitar las cosas habría sido que en las elecciones autonómicas de 2012 Mas y CiU hubieran incluido en su programa electoral la independencia como objetivo a negociar con el Gobierno español».
Caída de intención del voto al PP a nivel nacional
Finalmente,El Paísrecoge un sondeo de intención de voto a nivel nacional. El estudio refleja una importante caída de apoyo al PP, situándose casi cinco puntos por debajo del PSOE en relación al censo electoral, y que el diario del Grupo Prisa lo atribuye a una desmovilización de sus electores.
El PSOE, en cambio, empezaría a remontar por la renovación encarnada en la figura de Pedro Sánchez. Mientras que Podemos apunta a consolidarse como tercera fuerza política del país, con un 14,3% de voto declarado, procedente mayoritariamente de abstencionistas.
RESUMEN DE LA ENCUESTA
Según una encuesta de Demoscopia paraEL PAÍS, el apoyo al PP se hunde hasta llegar a su peor dato de toda la legislatura debido a la desmovilización de sus electores. Este desgaste electoral se produce, precisamente, en el momento en el que sus adversarios políticos sí logran mostrar capacidad de movilización: en el caso del PSOE por la reciente renovación de su cúpula, y por el efecto emergente, en lo que se refiere a Podemos, que sigue situándose como tercera fuerza política en liaza. Está por ver, no obstante, si la tendencia es coyuntural o si se traduce en expectativa de voto estable, subraya el diario.
El PP cae según el sondeo del 30,37% -sobre censo- que logró en las generales de 2011 al 15,9% que muestra la encuesta. Ese dato es consecuencia hecho de que la desafección y rechazo a todo lo que tenga que ver con la política se dirige en este momento sobre todo hacia el PP. Se suma también el efecto de desmovilización entre los electores populares que puede tener el acontecimiento la retirada del anteproyecto de ley del aborto y la posterior dimisión de Alberto Ruiz-Gallardón. Por contra, el factor novedad que ha provocado la llegada de Pedro Sánchez y su hiperactividad pública parecen haber animado a los votantes socialistas. El PSOE obtiene un porcentaje del 20,7% en intención de voto, que deja al PSOE en el mismo resultado de las generales de 2011 y por encima de las europeas.
En cuanto a la valoración de los líderes políticos, el nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, obtiene mejores índices que los que tuvieron Zapatero y Rubalcaba, y superiores también a los de Rajoy. Podemos se consolida como tercera fuerza política y obtiene un porcentaje de voto declarado del 14,3%. La formación de Pablo Iglesias, que busca estos meses cómo dotarse de una estructura y organización, se nutre sobre todo de abstencionistas, aunque reúne votantes de diferentes opciones tradicionales, especialmente del PSOE e IU.
Según el mismo sondeo de Demoscopia, solo el 32% de los catalanes apoya la idea de unas elecciones plebiscitarias, mientras que un 58% la rechaza. Los únicos que aceptarían que las autonómicas se conviertan en un plebiscito sobre la independencia son los votantes de ERC (el 60% secundaría ese plan). Los votantes de CiU están divididos entre los que lo aceptarían (45%) y los que prefieren unas eleccionesnormales(43%). El resto de partidos son contrarios a las elecciones plebiscitarias. Lo que sí genera más consenso es la posibilidad de que, tras la suspensión de la consulta, la Generalitat convoque elecciones anticipadas: lo quieren dos de cada tres catalanes (65%) y la mayoría de votantes de todos los partidos (los menos partidarios son los del PP). Esos comicios darían el triunfo a ERC, con 4,4 puntos de ventaja sobre CiU. También son más (45%) quienes, ante la suspensión de la consulta soberanista dictada por el Constitucional, piden a Artur Mas que acate esa resolución y negocie una nueva convocatoria que respete la Constitución. solo el 23% le pide que ignore al tribunal y celebre el referéndum, y otro 25% prefiere buscar otra salida que no requiera una consulta.
EL PAÍS 1/12-13





